Unesco declara la música de marimba y cantos y bailes tradicionales de la región colombiana del Pacífico Sur Patrimonio Inmaterial de la Humanidad

La Unesco anunció este miércoles que la música de marimba y los cantos y bailes tradicionales de la región colombiana del Pacífico Sur y de la provincia ecuatoriana de Esmeraldas fueron declarados Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
La decisión fue tomada por el comité intergubernamental para la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial, reunido en Windhoek (Namibia) hasta el 4 de diciembre.
Este anuncio, motivo de celebración para los habitantes del Pacífico Sur de Colombia, se suma al reconocimiento que esa misma Organización otorgó a la música vallenata, declarándola Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
De acuerdo con la Unesco, estas expresiones culturales “forman parte integrante del tejido social, familiar y comunitario, de la población descendiente de africanos asentada en la región colombiana del Pacífico Sur…”, y agrega: “Los hombres y mujeres de esta comunidad cantan relatos y poemas, acompañando sus interpretaciones con movimientos rítmicos del cuerpo, en diversos eventos de carácter ritual, religioso o festivo para celebrar la vida, rendir culto a los santos o despedirse de los difuntos. La música de marimba se toca con un xilófono de madera de palma, equipado con tubos resonadores de bambú, y se acompaña con sones de tambores y maracas. Este elemento del patrimonio cultural inmaterial está profundamente arraigado en las familias, así como en las actividades de la vida diaria. Por eso, se considera que sus practicantes y depositarios son los miembros de la comunidad en su conjunto, sin distinción de sexo o edad. Las personas de mayor edad de la comunidad desempeñan el papel esencial de transmisores de las leyendas y narraciones de la tradición oral a las generaciones más jóvenes, mientras que los profesores de música supervisan la transmisión de los conocimientos musicales. La música de marimba y los cantos y danzas tradicionales propician los intercambios simbólicos, comprendidos los de alimentos y bebidas. También fomentan la integración a nivel familiar y colectivo, gracias a prácticas ancestrales que fortalecen el sentimiento de pertenencia a un grupo humano específico vinculado a un territorio y un pasado histórico comunes”.
Colombia cuenta con otras declaratorias de la Humanidad como el Carnaval de Barranquilla (2003), las procesiones de Semana Santa de Popayán (2009), el Carnaval de Negros y Blancos de Pasto (2009) y el Espacio Cultural de San Basilio de Palenque (2005).




