Diez mujeres de Villa Rica presentaron el 5 de septiembre su primera Antología Poética en la Casa de Adoración Bahá’í. Sus versos recorren la identidad, las raíces, el amor, la resistencia, las vivencias y la paz desde la mirada de mujeres que escriben su propio territorio.
La tarde del 5 de septiembre encontró a Villa Rica reunida alrededor de la palabra. En la Casa de Adoración Bahá’í, diez mujeres llevaron hasta el público años de recuerdos, pensamientos, afectos, preguntas y experiencias que ahora tienen forma de libro.
La presentación de la Antología Poética – Mujeres de Palabra, publicada por Ediciones Grainart, reunió a familiares, amigos, líderes comunitarios, escritores, amantes de la poesía y representantes del periodismo nortecaucano. Las autoras leyeron y declamaron parte de sus textos en una jornada marcada por la cercanía de quienes reconocían en aquellos versos lugares, sentimientos e historias propias.
El libro nació del trabajo de Diana María Carabalí Mulato, Diana Yalimed Ochoa Ramos, Luz Mila Campo Mosquera, María Elfa Merici Karabalí de Peña, Nohemí Mina Viafara, Nolfa Marina Vásquez Mayor, Paula Liseth Bolaños Díaz, Teresa Mina González, Yaritza Edith Cassiani Agrono y Zorani Escobar Possú.
Diez nombres, diez experiencias y una decisión compartida: escribir.
Villa Rica también se cuenta en versos

Las páginas de la antología recogen distintas maneras de mirar la vida. Las autoras escriben sobre sus raíces, la familia, el amor, los dolores, la solidaridad, los sueños, la resistencia y las relaciones que han construido dentro de su comunidad.
La diversidad de las voces le da fuerza al conjunto. Cada autora conserva su tono y su manera de contar, mientras Villa Rica aparece como referencia común. El municipio está presente en los recuerdos, en las costumbres, en las familias, en las conversaciones y en las experiencias que alimentaron los poemas.
La obra conserva así una parte de la memoria local desde la perspectiva de mujeres que conocen su territorio porque lo han vivido.
La literatura adquiere aquí un sentido cercano. Surge de la casa, de la calle, de la conversación entre amigas, de los afectos familiares y de las preguntas que acompañan la vida cotidiana. Ese origen le permite al lector encontrar una poesía reconocible, ligada a experiencias concretas.
Las autoras le pusieron voz al libro
La presentación permitió escuchar los poemas en las voces de quienes los escribieron. Cada lectura agregó gestos, pausas, emociones y recuerdos que permanecían ocultos en las páginas.
La sala escuchó historias personales y reflexiones con sentido social. Algunos textos hablaron del amor y de las raíces; otros abordaron la resistencia, la identidad, la convivencia y la esperanza. Las experiencias individuales fueron encontrando puntos de encuentro con la historia de una comunidad acostumbrada a construir cultura desde sus propios espacios.
Ese diálogo entre autoras y público convirtió la presentación en un encuentro de reconocimiento. Las mujeres compartieron sus versos y los asistentes encontraron en ellos fragmentos de una experiencia colectiva.
El propósito del grupo está definido desde su propia escritura: compartir versos con sentido social, preservar el amor por las raíces, afirmar la identidad y aportar a la construcción de paz.
La palabra escrita conserva la memoria

Villa Rica tiene una extensa tradición cultural sostenida por la oralidad, la música, las expresiones comunitarias y las historias transmitidas entre generaciones. La aparición de esta antología incorpora diez voces femeninas a esa memoria escrita.
Cada poema guarda algo que podrá permanecer después de la conversación, del encuentro familiar y de la experiencia que lo originó. Allí reside uno de los valores de la publicación. El libro fija pensamientos y vivencias que ahora podrán circular entre lectores de otras generaciones y otros territorios.
Durante el encuentro, Alfredo Viveros Balanta, Héctor León Mina Vidal, Ana Celix Romero y Alfonso Luna Geller destacaron el aporte de la obra a la cultura, la identidad y la construcción de paz.
Sus intervenciones coincidieron en reconocer el valor de una publicación nacida en Villa Rica y escrita por mujeres que asumieron su experiencia como materia literaria.
Escribir desde la propia vida
Las integrantes de Mujeres de Palabra trabajan con elementos que conocen de cerca. Sus poemas hablan desde la experiencia y encuentran allí su autenticidad.
Aparecen la valentía, la empatía, la sororidad, la rebeldía y la resiliencia. También están presentes las pérdidas, los afectos, las dificultades y las aspiraciones que acompañan distintas etapas de la vida.
La escritura les permite ordenar recuerdos, expresar sentimientos y dejar una versión propia de aquello que han vivido. En ese ejercicio también existe una afirmación de identidad: cada mujer decide qué contar, cómo nombrarlo y qué significado darle.
Esa decisión tiene especial valor en territorios donde buena parte de la historia comunitaria ha permanecido en la palabra hablada y donde muchas experiencias femeninas apenas comienzan a encontrar mayor espacio en las publicaciones locales.
La poesía y la paz comparten la palabra

La construcción de paz ocupa un lugar visible en el propósito del colectivo. Los poemas se acercan a ella desde las relaciones humanas, el respeto, la memoria, las raíces y la capacidad de convivir con las diferencias.
La palabra ofrece una forma de reconocer al otro y de expresar aquello que una comunidad necesita decir sobre sí misma. En Villa Rica, donde las transformaciones sociales y los conflictos han dejado huellas profundas, esta escritura adquiere una dimensión territorial concreta.
Las autoras hablan desde un municipio con historia, dificultades, riqueza cultural y una identidad que continúa construyéndose. Su poesía recoge parte de esa complejidad con la sensibilidad propia de quien escribe desde adentro.
Diez mujeres abrieron una nueva página
Al final de la jornada quedaron libros firmados, fotografías, conversaciones y versos que siguieron circulando entre los asistentes. También quedó una publicación que desde ahora hace parte de la producción cultural de Villa Rica y del norte del Cauca.
La Antología Poética Mujeres de Palabra constituye el primer libro del colectivo y abre una ruta para nuevas publicaciones, nuevos encuentros y otras mujeres interesadas en escribir sus experiencias.