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Sábado, 3 de octubre de 2026

La encrucijada de la igualdad

La encrucijada de la igualdad 3
Caída de un ministro y el ascenso del viceministro

(Por Alfonso Luna Geller) El Ministerio de la Igualdad, concebido como el bastión de los grupos históricamente marginados, se ha convertido en un tablero de ajedrez político. Un movimiento reciente del presidente Gustavo Petro ha reconfigurado sus piezas, con una jugada que, si bien puede ser estratégica, levanta interrogantes sobre la coherencia y los principios que dice defender el gobierno. En el centro de esta partida, encontramos a un posible nuevo ministro, un viceministro saliente y una funcionaria envuelta en un reciente escándalo.

La encrucijada de la igualdad
Juan Carlos Florián Silva, Carlos Alfonso Rosero.

El viceministro de Diversidades, Juan Carlos Florián Silva, se alista para asumir la dirección del Ministerio en reemplazo del antropólogo y líder social Carlos Alfonso Rosero, según un informe publicado el día de hoy por el diario El Colombiano.

La salida de Rosero no sería un desenlace fortuito, sino el final de una relación tensa y marcada por la desconfianza del presidente con la vicepresidenta Francia Márquez. Este distanciamiento ya había generado fricciones previas, como en el caso de la llegada de Florián al viceministerio.

Juan Carlos Florián Silva, un politólogo, activista y defensor de derechos humanos, tiene un recorrido notable en la defensa de la población LGBTIQ+. De hecho, durante la alcaldía de Petro en Bogotá, se desempeñó como subdirector para asuntos LGBTI de la Secretaría de Integración Social. Sin embargo, su trayectoria incluye un capítulo que ha generado un fuerte debate: su pasado como actor de cine para adultos en París. Fue precisamente este hecho lo que provocó una fuerte oposición de la entonces ministra Francia Márquez, quien bloqueó su posesión por más de un año. La reacción del presidente Petro fue contundente: “A mí nadie que sea negro me dice que hay que excluir a nadie por su condición sexual”. Una frase que, si bien defendía la inclusión, fue calificada por varios sectores como racista y contradictoria con los principios que el mismo gobierno promueve. Hoy, esa sentencia le está costando la cabeza ministerial a Rosero.

Pero la reconfiguración del ministerio no termina ahí. La polémica funcionaria Juliana Guerrero, secretaria ejecutiva del Ministerio del Interior, sería nombrada como viceministra de Juventudes.

Este nombramiento sorprende por el reciente escándalo que la ha rodeado, tras haber utilizado indebidamente un avión y un helicóptero de la Policía Nacional para un viaje a Valledupar que nada tenía que ver con sus funciones oficiales. Su ascenso al viceministerio de una cartera tan crucial como la de la Igualdad levanta dudas sobre la ética y la transparencia del gobierno.

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Francia Márquez, Gustavo Petro.

La desconfianza del presidente con la vicepresidenta Francia Márquez y con Rosero se profundizó con el señalamiento de que, en la cartera de Igualdad, hay por lo menos dos poderosos funcionarios con presuntos nexos con el excanciller Álvaro Leyva. Este dato añade una capa más de complejidad a la crisis del ministerio, sugiriendo que las motivaciones detrás de los cambios no son solo ideológicas o de gestión, sino también políticas y de lealtades.

El Ministerio de la Igualdad, que prometía ser un faro de la inclusión, hoy se ve atrapado en las luchas de poder internas del gobierno, donde los escándalos y las lealtades parecen tener un peso significativo en las decisiones del presidente.

El ajedrez de Petro continúa, y con cada movimiento, se revelan las tensiones y contradicciones de una administración que busca consolidar su proyecto en medio de sus propias disputas.