Un día como hoy: Cristóbal Colón descubre América

La Casa de la Historia de Diana Uribe
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12 de octubre de 1492: Tras firmar unas muy favorables condiciones conocidas como Capitulaciones de Santa Fe (17 de abril de 1492), Colón emprendió las diligencias para un viaje a través del Atlántico que lo condujese por una ruta hacia el Oriente. Erróneamente ha hecho carrera el mito que afirma que los europeos medievales creían que la Tierra era plana y no podía circunnavegarse. Ya desde el siglo III a. C., el astrónomo griego Eratóstenes había calculado la medida de la circunferencia de la Tierra y en Europa cualquier persona con alguna formación sabía que la Tierra era redonda. No obstante, la propuesta de atravesar el Atlántico para llegar al Oriente había sido descartada debido a que según los cálculos realizados por los expertos la distancia era muy grande y no existían embarcaciones que soportasen ese viaje. Colón se opuso a este planteamiento y afirmaba que el trayecto era mucho más corto y que el Asia podía alcanzarse desde alguna de las islas que habían “descubierto” recientemente los europeos en la costa occidental del África: Las Canarias o las Azores.
El 3 de agosto de 1492 Colón partió del puerto de Palos de la Frontera encabezando una expedición de tres carabelas, totalmente convencido de que encontraría una nueva ruta hacia las tierras del Khan, es decir, a la China, o Catay, gobernada por los mongoles. Las naves de Colón arribaron a las islas Canarias después de algunos días de viaje. Allí se repararon algunas fallas que presentó la Pinta y tomaron las suficientes provisiones para una travesía de algo más de un mes. El 6 de septiembre dejaron las islas y partieron por una ruta que no había tomado ningún europeo. Colón y su tripulación ingresaron en aguas que eran para ellos totalmente desconocidas. Tras varios días sin tener pista alguna de tierra, parte de la tripulación organizó un motín en contra de Colón con la excusa de que el almirante italiano los estaba conduciendo hacia la perdición y que debían retomar curso de regreso hacia las Canarias. Muchos autores afirman que eso ocurrió el 24 de septiembre. Colón consiguió negociar con los amotinados y la travesía siguió su rumbo.
Hacia el 6 de octubre los ánimos se alzaron de nuevo; las provisiones estaban a punto de acabarse y según los cálculos de Colón ya para esa fecha la expedición debía de haber arribado al Cipango, nombre con el cual se conocía al Japón en la Edad Media. El almirante consiguió de nuevo calmar los intentos de rebelión con la excusa de que se habían encontrado aves y rastros de vegetación que indicaban la presencia de tierra en la cercanía. Por fin, tras más de dos meses de la partida del puerto de Palos, el 12 de octubre de 1492, un marinero de la Pinta llamado Rodrigo de Triana avistó tierra. Era una isla del Caribe que Colón bautizó como San Salvador (hoy Guanahani). Colón y los hombres bajo su mando bajaron de las embarcaciones y tomaron posesión de la tierra en nombre de las coronas de Castilla y Aragón.
En medio de la sorpresa, el desconocimiento, además de algo de terquedad, Colón aseguró que había arribado a las Indias Orientales. Como resultado de esto, los pueblos taínos o lucayos con los cuales se encontraron los europeos en estas islas recibieron el apelativo de “indios”, palabra que se extendió de forma incorrecta para denominar al resto de pueblos nativos que habitan América. También Colón continúo por el resto de este viaje tratando de encontrar alguna pista sobre donde se encontraba la corte del gran Khan. Los Diarios del navegante registraron, de forma insólita, que el italiano logró entablar diálogos completos con algunos nativos que le comentaron que los dominios del Khan se encontraban en algún lugar próximo hacia el Oriente. En términos lingüísticos y geográficos esto último era imposible, por lo cual parece que fue producto de la sugestión de Colón por cumplir con la meta original de su viaje.
Los viajes posteriores de Colón y otros exploradores terminaron por demostrar que los europeos se habían encontrado con “una parte de la tierra” que no había sido registrada por ninguna de las fuentes clásicas. Por varios años escribió entonces la historiografía occidental que Colón, como parte de un hecho casi accidental, había “descubierto” América. Pero este nuevo continente ya había sido “descubierto” decenas de miles de años atrás por sus primeros habitantes. Esto debe corregirse.
La importancia del 12 de octubre reside en la conmemoración de un hecho que resultó fundamental para el origen del mundo moderno. También fue el punto de partida para la colonización europea, en la cual muchos mostraron el rostro más sangriento, cruel y ambicioso del Viejo mundo. Del mismo modo, representó el comienzo del final de innumerables culturas y pueblos que habitaron las tierras del hemisferio americano en medio de una catástrofe demográfica con pocos antecedentes. Pero también fue el principio de las culturas mestizas que pueblan las Américas. El viaje de Colón inauguró una edad de intercambios (culturales, comerciales, políticos, agrícolas, alimenticios, tecnológicos, ecológicos) que poco puede compararse con otras etapas de la historia. Fue el hecho que significó una reconfiguración no solo de América, sino de Europa y del resto del mundo. Para bien y para mal, nuestros tiempos no pueden entenderse sin comprender las implicaciones de lo acontecido en la isla Guanahaní el 12 de octubre de 1492.





