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miércoles 21 agosto, 2013 a las 10:49 pm

¿Para dónde vamos?

Jairo Vernaza web

REFLEXIONES

Jairo Vernaza web
Jairo Vernaza

¿Qué pasará con aquellos políticos que dicen tener la fórmula de unirse para realizar el cambio, pero una vez llegan al poder esa fórmula se desaparece cual hechizo hiciera de la suyas? ¿Será que tal cambio solo es un sofisma de distracción que surte efecto meramente electorero en un momento coyuntural de crisis de gobernabilidad y desazón por las actuaciones realizadas por el gobernante de turno? ¿Será que solo se quiere llegar al poder únicamente con la intención de gobernar para un grupo minoritario y no gobernar verdaderamente para toda la población? ¿Será que solo el interés particular es el que prima antes que el interés de aportar en la solución de la problemática de toda una comunidad?

Tal vez estos y muchos más interrogantes se nos pasen ahora por la cabeza, y muchos de estos reflejen la situación actual que viven muchos municipios de Colombia, pero aquí en Santander de Quilichao eso no pasa.

No sé si la ausencia de verdaderas políticas públicas genera acciones concretas de intervención en temas relacionados con el incremento de los índices de drogadicción, alcoholismo, temas como la movilidad, el espacio público, la seguridad ciudadana o mejor, la inseguridad, temas tan importantes como política de juventud, niñez, temas como prevención de embarazo temprano y cultura ciudadana, por nombrar algunos de ellos. Parece ser que no hay nada concreto ni interés en el momento por parte de la actual Administración Municipal que apunte a atender verdaderamente estos problemas tan sentidos y complejos.

Parece ser que el cambio solo era para el momento de la elección, hoy en el ejercicio del poder se les ha olvidado todo lo que se le prometió a la comunidad en relación con estos temas tan profundos, que ameritan una mirada más afondo, ahí está, sin temor a equivocarme, gran parte de ellos en los que hay que trabajar para construir y direccionar con una verdadera mirada de región el Quilichao de las próximas generaciones.

Sin duda alguna, falta mayor compromiso por parte de los que hoy tienen la posibilidad de timonear este barco y sobre todo, falta querer verdaderamente a esta tierra quilichagueña, con tantas bondades, gente pujante, trabajadora, humilde y miles de ellas con muchas esperanzas de una vida mejor, pero hoy nos damos cuenta que esas miles y miles de personas están viendo frustradas todas sus esperanzas, que no es tan cierto que bajo el sofisma de unidos para dar un cambio fueran las verdaderas intenciones de quienes ostentan hoy el poder en contra de los intereses de las comunidades humildes que depositaron la confianza en ellos.

Yo pregunto entonces: ¿cuál es el camino que se ha encontrado para el cambio que hace la diferencia? a lo mejor el querer imponer un estilo de gobierno basado en la mentira, o el de favorecimiento hacia ciertos sectores o grupos de la población que a lo mejor representaron un buen número de votos en las urnas, o quizá el de seguir gobernando aun con el retrovisor puesto como si se estuviera todavía en campaña, o tal vez creer que el ejercicio de lo público es solo un discurso meramente electorero, que da el derecho a pasar por encima de los intereses del pueblo, maquillando su gobierno crispado y estridente.

Son 20 meses de gobierno y no se conoce hasta el momento cual es el verdadero rumbo de la actual administración del ingeniero Grijalba, pareciera que el tiempo se ha retrocedido y el descontento social está a la orden del día, cuando el señor alcalde recorrió en campaña el municipio ofreció el oro y el moro, pero de esta generosa oferta muy poco se ha hecho y me atrevería a decir que no se hará realidad, pues muchas de esas promesas ni siquiera quedaron plasmadas como políticas en el plan de desarrollo.

Ahora sí entiendo la razón de lo decepcionados que están los electores, fueron utilizados solamente con el único propósito de llegar al poder así no se sepa con certeza para qué.

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