VENTANIANDO


A Dieguito
Hay gotas de agua sobre el vidrio
y él ronronea, mira a través de la ventana.
Pasa en sombras un joven,
que cayó esta mañana de su bicicleta.
Ve chicas conversar de amores
y tristezas.
A la que indiferente pasó sobre otro tejado.
Mira fijo los ojos de los muertos
que habitaron estos secos pantanos.
Hace cien años.
Una luna húmeda crece en sus rendijas
donde el sol guarda sus rayos
como en una silenciosa urna.
II
¿Qué mira, ve, observa este ser venido
de la antigüedad de otros mundos?
Quizás mi sombra trashumante
sin rumbo, extraviada
por el laberinto de los años
presa de murmullos al amanecer
en las alas del buitre.
Sobre la mesa la vela encendida
en el vientre del frutero de las frutas sangrantes.
Ronronea y su mirar
es agua cruzando por el centro de la luna
donde nadie nunca aterrizó,
la tierra perturbada en sus pupilas.



