Un año después prevalece la impunidad en el caso Karina García


Un año después prevalece la impunidad en el caso Karina García
Redacción: Yaritza Cassiani

Luego de enviar un mensaje en el que llamaba a la tolerancia política a quienes no simpatizaban con su propuesta de gobierno, después de múltiples alertas clamando la intervención del gobierno municipal, departamental y nacional; luego de instaurar las denuncias correspondientes ante los organismos de control para que le brindaran garantías electorales y tras ser señalada como irrespetuosa por sus oponentes políticos al exponer las amenazas y falta de garantías en el proceso electoral, se perpetró la terrible masacre que dejó sin vida a Karina García Sierra candidata a la Alcaldía de Suárez, Cauca, a su madre Blanca Otilia Sierra y a sus acompañantes Héctor González, Aidé Trochez, Yeisón Obando y Lavedis Gómez.
Un abominable crimen que dejó en evidencia la falta de garantías electorales en esta zona del departamento, lo fácil que es vulnerar la transparencia en estos procesos, que el machismo en la política aún existe en algunas localidades y la frágil seguridad que cobija a los candidatos.
Con una respuesta tardía de los organismos de control y esperando la presencia de la Misión de Observación Electoral se segó la vida de la primera mujer que se atrevió a luchar para ser la alcaldesa de este municipio, un sueño que le costó la vida.
Tras su partida quedó una familia destrozada por la crueldad de un crimen que no solo le arrebató a esta mujer la posibilidad de convertirse en alcaldesa, sino también de continuar siendo madre, hija, hermana, esposa y amiga, un grupo familiar que hoy solo conoce lo que sale en los medios de comunicación con respecto a los avances judiciales del caso, pues manifiestan que la Fiscalía no les ha informado nada al respecto.

El padre de la candidata, Orlando García, expresó que mensajes equivocados afectaron la integridad de su hija: “Ella arrancó la campaña muy emocionada hasta que comenzaron los malos comentarios, como lo he dicho siempre y me lo sostendré, el exalcalde Rubén Devia hablaba muy mal de ella porque cuando fue personera le estaba haciendo una investigación sobre el manejo de unos recursos, así mismo la señora Francia Márquez decía que Karina traería multinacionales al pueblo, ella les imploró que no hicieran esos comentarios tan dañinos, y miren el desenlace que tuvo todo esto”.
“Ella buscó protección, pero nunca me la escucharon ni me le pusieron la debida atención a mi muchacha, ella solicitó el esquema de protección y el día del incidente estaba con un solo escolta”, agregó.

José Vicente Sierra, tío de Karina e integrante de la campaña Una Mujer, Una Esperanza, relató que el 29 de agosto en el último comité de garantías electorales cuando García denunció que su publicidad se la estaban quemando, que se la estaban dañando, la atacaron diciendo que era protagonismo y que en el acta de dicha reunión no se plasmó por completo la intervención de la candidata. Fue el 12 de septiembre por orden de una Fiscal que se transcribió de manera textual la intervención.
“En la primer acta redactada solo se incluye una participación de Karina, contenida en 43 renglones; mientras que en el acta corregida por órdenes de la fiscal aparecen las siete intervenciones reales de mi sobrina en 151 renglones”.
Don Orlando García aún conserva en su dispositivo móvil las últimas conversaciones con su hija durante la mañana del domingo 01 de septiembre y revive con desesperación como empezó a escribirle después de las cinco de la tarde sorprendido por la ausencia de la llamada habitual en la que le reportaba como le había ido.
Trajo al presente el momento en que bajó hasta La Betulia para acabar con la incertidumbre y confirmar o descartar que en los restos humanos calcinados estuviera el de su hija. Pese a las advertencias, bajó hasta el sitio de los acontecimientos, acompañado por su esposa y su otra hija pidiéndoles valentía: “Le dije a mi esposa y a mi otra hija si me van a acompañar no quiero gritadera, ármense de valor y sean valientes como como su hermana Karina”.
Revivió en su memoria el momento en que abrazó la osamenta de su hija después de reconocer su cadáver por los tornillos que tenía en su fémur: “Abracé los huesos de mi hija, sin hacer caso a quienes me decían que no podía tocar el cadáver, dije esa es mi hija esa es mi hija y nadie me va a prohibir que la toque ahora sí terminen las fiesta que empezaron”.

Después del asesinato de la candidata y sus acompañantes, la Defensoría del Pueblo emitió la alerta temprana número 035-19, exponiendo con preocupación los factores que facilitaban los delitos electorales, las acciones en contra de la vida e integridad personal, así como la polarización y estigmatización política y mediática.
Según el observatorio de violencia política y social de la Misión de Observación electoral MOE del 27 de julio al 16 de septiembre del 2019, hubo siete candidatos asesinados por violencia política en el territorio nacional, entre ellos Karina García Sierra. Hoy cuando se cumple el primer aniversario de este homicidio pese a todos los comunicados, pronunciamientos, y alertas del Gobierno Nacional aún su núcleo familiar espera se judicialice al autor intelectual del homicidio.
En el siguiente video, la crónica completa:



