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Lunes, 5 de octubre de 2026
martes 2 agosto, 2016 a las 7:24 pm

“Secuestran” el afiche de la Feria de Manizales, en el Cauca

Usenda - Feria de Manizales
Feria Manizales
Imagen: www.mundonets.com

El afiche oficial de las Fiestas de Verano 2016 realizadas en el corregimiento de Usenda, municipio de Silvia, fue producto de un “secuestro”, según valoración de los etimólogos. Es más: aquel afiche de la 58 Feria de Manizales (2014) ya había sido víctima de la misma alevosía hace un año, en Popayán, apropiado por el Carnaval de Pubenza 2015.

Usenda - Feria de Manizales

La revelación del plagio 2016 fue notificada por las redes sociales y por Radio Súper Popayán; la del año pasado la hizo El Nuevo Liberal, que registró declaraciones del maestro en Artes Plásticas de la Universidad del Cauca, Francisco Valencia, el autor del supuesto “secuestro”, quien dijo en medios radiales que “no se puede calificar una obra de diseño gráfico como un plagio, porque toda creación artística necesita de un referente para poder crearla”.

Pubenza - Feria Manizales
Imagen: radiosuperpopayan.com

Buena la disculpa del profesor, si nos atenemos a las enseñanzas del científico Albert Einstein, quien sentenció: “El secreto de la creatividad es saber esconder las fuentes”, o mejor, a las de Newton, quien dijo: “Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes”, frase que justificaría la ‘copialina’ como base de la creación, pero que también hace alusión a la importancia de referir las fuentes de inspiración, si es que esta última participó en algo.

La coartada del 2016 aún no se conoce, pero mientras llega la lucidez, el afiche debe considerarse como un “secuestro” porque la palabra “plagio”, etimológicamente, proviene del vocablo latín plagium, que significa “robo de esclavos” o, en términos más generales, privar a una persona de su libertad. Por ello, la palabra “plagio” es incorporada en nuestra lengua, en una de sus acepciones, como el acto de secuestrar personas. Pero, claro, por extensión, también es utilizado para definir la acción de alguien que se apropia de ideas u obras intelectuales, es decir, despoja al autor original de su autoría.

En consecuencia, el plagio no es asunto de poca monta, porque además de ser considerado como violación de los derechos morales de un autor a través de su uso en libros, películas, trabajos de grado que contienen ideas, tramas o historias muy similares, obras de arte análogas o con alguna pieza de la original, o simplemente en ideas, marcas, o distintivos de algún producto, también es el origen del negocio de la falsificación y la piratería que se mueve por muchas regiones de Colombia evidenciado en medicamentos falsos; moneda extranjera falsificada; libros y enciclopedias y marcas de ropa piratas, software pirata, adulteración de licores, de perfumes o fragancias, en fin, la cultura de la ilegalidad “in crescendo”.