Reflexiones políticas


Primera. Nada que se calienta el ambiente electoral en el Cauca. Avanzan las diferentes campañas pero hasta el momento todo es incierto. Se producen algunos retiros y se anuncian otros. Se rumoran renuncias de candidatos en el seno del desgastado Partido Conservador y en la U, pero nada concreto, que sí pero que no. Falta de seriedad. De ser cierto se cumpliría lo que hemos afirmado, que son meras ganas de figurar de algunos candidatos, para después saltar donde los más ‘opcionados’ en búsqueda de alguna tajada del poder, pero no más. Por eso hablan de alianzas estratégicas o programáticas, cuando la verdad lo que les importa es no quedarse huérfanos cuando corresponda la repartición del ponqué burocrático o a la hora de los contratos. Con estos “líderes” dan ganas de ponerse a llorar. Debieran pensar primero, si en verdad tienen o no opción; medir las fuerzas políticas y cuantificar el grado de representatividad. Pero no. La política en nuestro medio es entendida como un juego, de ahí la improvisación. Por eso estamos como estamos.
Segunda. Las redes sociales son utilizadas en las campañas a favor o en contra de candidatos. Mientras a algunos los suben al cielo a otros los mandan violentamente al quinto patio de los infiernos cargando un bulto de vicios, defectos y pecados. Así no debe hacerse la política. Es en el debate de programas e ideas. No pocos pensarán que como esto no se está dando, la alternativa es utilizar esta modalidad en unas campañas tan desabridas y faltas de motivación.
Tercera. Hablando de debates. Se critica mucho al candidato a la Gobernación, Felipe Muñoz, por no hacer presencia y no dar la cara en los denominados debates. Mala cosa si es que ello sea cierto. Reiteramos no sólo a él sino también a los demás candidatos, que hay que estar preparados no sólo para ganar las elecciones sino también para gobernar. Y una forma de ganar las elecciones es lucirse en los debates, si es que éstos en realidad existen. No escasean las críticas callejeras que dicen que lo están escondiendo porque los debates no son su fuerte. En Facebook hemos escuchado algunos fragmentos de sus discursos de campañas y la verdad que nos ha parecido que no dice nada nuevo, además de ser muy repetitivo en sus pocos argumentos.
Cuarta. Si el régimen y el sistema político colombiano lo permiten, no vemos por qué ‘criminalizar’ el hecho de que la hermana del senador Luis Fernando Velasco aspire a la Alcaldía de Popayán. Si hay argumentos jurídicos que los inhabiliten ya es otra cosa. De lo contrario, como ciudadana, Jimena Velasco tiene derecho a aspirar como cualquier colombiano que quiera y se le dé la opción. Que eso se llama nepotismo dicen sus críticos. Pero si la historia de este país ha sido esa. ¿Quién afirma lo contrario? Lo cierto es que no se puede descalificar a una persona por ser hermana de un senador. Se critica también que en caso de ser elegida, quien gobernaría sería su hermano y no ella. Pensamos que si el senador le da consejos, eso estaría bien, pues cuando fue alcalde Velasco, lo hizo muy bien y como senador- no se puede desconocer- ha figurado entre los mejores de Colombia. ¿Cuál es el problema? Habrá que sopesar el acuerdo entre la candidata del Partido Liberal y el Centro Democrático de Uribe. Hay quejas sobre esta alianza y es difícil predecir si le hace bien o mal a la campaña en el escenario de los votos. Personalmente no nos gustó.
Quinta. Se le está criticando también al senador Velasco Chaves el hecho de estar residenciado en Cali y no en Popayán. A la larga esto no es más que discusiones bizantinas. Puede vivir en Bogotá, Cali, Pereira, Medellín o Popayán, lo que importa es que se preocupe por hacer leyes buenas y útiles a la sociedad; y en el caso del Cauca, que haga presencia en situaciones problemáticas de la región y ello puede perfectamente hacerlo independientemente que fije su residencia en Popayán. ¿O nos equivocamos?
Coletilla. Profundo pesar ha producido la repentina y temprana desaparición de la abogada, Doris Villanueva de Grijalba. Tuvimos la fortuna de conocerla a mediados de la década de los noventa cuando trabajamos juntos, en nuestro caso como docente y ella como directora de la Escuela Superior de Administración Pública-Universidad del Estado. Dama carismática, siempre atenta y comprometida con nuestra región, por quien siempre profesamos sentimientos de admiración, gratitud y aprecio. Sentidas condolencias para su esposo, el también abogado, Álvaro Grijalba Gómez, para su hijo y demás familiares. Pedimos a Dios les de la fortaleza para superar con resignación y esperanza estos amargos momentos de dolor. La abogada Doris Villanueva hoy reposa al lado de su hijo Federico, quien se adelantó hace unos años.




