Por una Secretaría Departamental de Cultura en el Cauca



Por una Secretaría Departamental de Cultura en el Cauca
La cultura tiene distintos significados y contextos. Hoy quiero referirme a la cultura como el entramado de expresiones que emanan de las relaciones que como sujetos sociales vamos tejiendo a través de la historia. Expresiones que vinculan el lenguaje, las estéticas, la memoria, distintas manifestaciones del acervo identitario de comunidades que a la vez se constituyen en su impronta para estar en el mundo y dejar huella.
Las distintas formas en que se manifiesta cada comunidad la hace única y a la vez le permite valorar otras comunidades con las que convive en este mundo global. El Departamento del Cauca es una amalgama de expresiones gracias a su diversidad étnica. Gracias a que las comunidades se expresan desde la danza, la música, la pintura, la literatura, el pueblo caucano ha podido redimir el dolor, fortalecerse desde la resistencia y darle de nuevo un lugar a la alegría y ha logrado sobrevivir a las barbaries del conflicto.
¿Se necesitaran más argumentos para que desde un ejercicio justo de voluntad política se generen mejores condiciones para que estas expresiones le permitan a más de un millón de caucanos seguir creando y superándose aun en el conflicto que persiste?, generar las mejores condiciones tiene que ver, entre otras cosas, con las posibilidades y oportunidades que pueden abrirse si se contara con una instancia suficientemente robusta en términos financieros, técnicos y humanos como una Secretaría Departamental de Cultura, que contribuya a gestionar la cultura y aglutinar a cultores y gestores con propósitos comunes y con apoyo pertinente.
Si bien es cierto, una instancia como esta no es garantía de que la gestión de la cultura en el departamento va a ser eficiente y transparente, sino todas las Secretarias serian un ejemplo de esto, sí sería un gesto mínimo de justicia y dignidad con tantos artistas y cultores que en el pasado y hoy siguen con las uñas y sin apoyo generando procesos de rescate, promoción, protección y divulgación de nuestros rasgos identitarios y a través de estos procesos, creando paz en el territorio.
¿Cuáles serían las enormes posibilidades que se podrían gestar desde esta entidad?, promover espacios de participación y construcción de ciudadanía, fomentar una visión de futuro (planificación), generar y gestionar recursos para darle sostén a iniciativas (financiación), desarrollar y fortalecer desarrollar competencias para el ejercicio de las prácticas artísticas y la gestión cultural (formación), y recolectar, analizar y gestionar la información de manera oportuna y pertinente (información), entre tantas otras; entonces nuestra cultura seria potenciada, habría más desarrollo para sus gestores y portadores y la sociedad caucana y colombiana que viene al Cauca tendría mayores oportunidades de expresión, acceso, goce y disfrute de ésta.
Así mismo, en los municipios es necesario fortalecer capacidades técnicas y administrativas y, por lo menos, para ser justos con el norte del Cauca, se requiere crear instancias similares, pues la gestión cultural en los municipios tiene limitaciones de recursos financieros, humanos y físicos.
En cuanto a los retos que deberán enfrentarse prontamente en cultura considero como los más relevantes, que hay participación inconexa y fragmentada, que los espacios que existen son débiles, sin apoyos del gobierno y muchos sin las capacidades técnicas para sacar adelante procesos; los Consejos de Cultura no son realmente representativos y están aislados de las dinámicas de los grupos y movimientos culturales, y en su mayoría ni siquiera funcionan, las estrategias de comunicación y divulgación a la ciudadanía son insuficientes, se desconocen las fuentes de financiación por parte de gestores y no han sido formados para generar alianzas y relaciones necesarias para la gestión de recursos. La investigación es una asignatura pendiente en este sector.
No contar con una entidad que aglutine los esfuerzos está privándonos de la oportunidad de contar con ciudadanos y ciudadanas corresponsables, que se apropien de los procesos de participación, que construyan agendas colectivas y se conviertan en agentes transformadores que contribuyan a la construcción colectiva de lo público.
Aunque el Sistema Nacional de Cultura no obliga a las entidades territoriales a crear secretarías de cultura y les deja a discreción decidir la instancia para darle gobernabilidad y gestión a la cultura, hay un llamado que surge de la dinámica social y la movilización de innumerables cultores y gestores para que se cree esta instancia en el Cauca, como una entidad potente técnica, administrativa y financieramente.
El Ministerio de Cultura reconoce que si se cuenta con instituciones públicas responsables de las políticas culturales en los territorios y con espacios de participación, donde la ciudadanía pueda expresar sus necesidades, intereses, propuestas, e incidir en la toma de decisiones, juntos, Estado y sociedad civil, pueden fortalecer sus capacidades para construir colectivamente.
Este es el momento, señor gobernador y señores diputados. Así lo entendemos y así lo exigimos como caucanos. Es inadmisible que la cultura siga subordinada a la Secretaria de Educación Departamental, sin equipos técnicos y recursos dignos para responderle a los movimientos culturales que emergen y seguirán emergiendo. Y, para terminar, no sobre decirles que esta iniciativa estaría rodeada y acompañada de la sociedad civil.




