Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Viernes:
Popayán 7 y 8
Cali 7 y 8
Viernes, 2 de octubre de 2026

Planeta borrascoso

Planeta-borrascoso
Planeta borrascoso
Planeta borrascoso
Foto: Bogotá.gob

Planeta borrascoso

Felipe Solarte Nates
Planeta borrascoso

No es que haya despertado pesimista y de Casandro; pero la visión de esta bolita que flota en el espacio albergando dentro de la atmósfera borrascas, sequías y con la especie “más inteligente”, convertida en pendenciera y voraz plaga depredadora, no deja de ser preocupante.

Para sólo arrancar desde el COVID, -este adelanto de microbiológicas amenazas latentes para la frágil humanidad-, con la cuarentena obligatoria, desde el 2020, aceleró una cadena de problemas derivados del enclaustramiento global y la crisis del neoliberalismo reinante después de la caída del muro de Berlín en 1989 y el desmorone de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS, en 1991.

No sólo se trastocaron las rutinas de los habitantes al interior de las cajas de fósforos de los apartamentos de las grandes ciudades, donde se potenciaron neurosis entre padres, que antes sólo compartían el despertar y la cama, niños y adolescentes urbanos y rurales desescolarizados por fuerza mayor.

Conflictos atenuados o agudizados por la omnipresencia de los celulares tejiendo redes y burbujas seleccionadas por el algoritmo de la inteligencia artificial; mientras, en regiones incomunicadas por el abandono y abudineo de los recursos, se ensanchaban brechas entre niveles educativos.

También cerraron fábricas, quebraron millones de medianas y pequeñas empresas, se frenó el comercio mundial, y de “ñapa”: vino la prolongación de la ocupación de Rusia en Ucrania, que en 2015 había iniciado con la toma de Crimea y control del mar Negro, donde se asienta su poderosa flota naval con submarinos dotados de apocalípticas cargas nucleares.

La escasez de mercancías en todo el mundo desencadenó la carestía de alimentos multiplicada por las consecuencias de la guerra de Ucrania, gran cultivador de cereales y fabricante de fertilizantes.

El conflicto entre naciones eslavas con origen común, desnudó además la lucha global entre Estados Unidos,- la potencia dominante después de la caída de la URSS y con la OTAN, como punta de lanza para afianzar junto a los socios europeos su hegemonía militar-, y los países emergentes, como la misma Rusia, a cuyas fronteras se instaló la OTAN; China, con la posible recuperación de Taiwan como latente foco de guerra, y potencia que a pasos agigantados extiende su economía e influencia diplomática en todos los continentes; más India, Suráfrica, Brasil y Turquía, integrantes de los BRICS; además de otras naciones como Irán y los países árabes y africanos que bregan por la construcción de un nuevo orden mundial multipolar, donde no reinen los Estados Unidos, el dios dólar y la economía sometida a sus vaivenes manipulados por los avarientos reyes Midas de Wall Street.

El Estado de Bienestar que Estados Unidos y Europa habían construido después del triunfo de los aliados en la Segunda Guerra Mundial, se desmoronó. Millones de habitantes entregados a las pirañescas fauces del neoliberalismo perdieron la estabilidad de salarios, educación, salud, recreación y buen nivel de vida asegurado por las pensiones. 

Los Tratados de Libre Comercio acentuaron las desigualdades en los términos de comercio entre países desarrollados y “subdesarrollados” y el deterioro de calidad de vida alentó el inconformismo y explosiones sociales como las registradas en Chile, Colombia y Ecuador

Con la descolonización de África y Asia, y predominio, -al igual que en Latinoamérica-, de dictaduras y seudo-democracias dominadas por oligarquías y populistas (de derecha e izquierda) corruptos, se agravó la crisis migratoria hacía Europa y los Estados Unidos, multiplicándose en sus fronteras, oleadas de millones de familias desplazadas por la violencia, inseguridad, persecución política, corrupción administrativa y falta de oportunidades en sus países.

Como antes de la Segunda Guerra Mundial, en todo el mundo se agudiza la lucha política entre las llamadas izquierdas y derechas oscilando, entre asumir políticas moderadas, respetar los resultados de elecciones y la división de poderes públicos, como lo hacen los llamados demócratas; o las posiciones extremas de quienes buscan perpetuarse al mando por la fuerza y manipulando las leyes y poderes públicos que controlan.

El golpe dado por la derecha peruana a Castillo, el autogolpe de Lasso en el Ecuador, cuya ascenso fue favorecido por la intervención del Fiscal Barbosa, una semana antes de la elección, anunciando supuesto apoyo del ELN al candidato rival, Arauz; los llamados a “defenestrar a Petro intentando reformas que afectan poderosos grupos económicos políticos y una Paz Total incierta por las reales intenciones de los grupos armados inmersos en la economía ilegal; el retorno del progresista Lulla a la presidencia del Brasil, el ascenso de la derecha en Chile, todas estas oscilaciones en la geopolítica regional y global, hacen parte de las borrascas afectando a esta pelotica emburbujada que permite la existencia de seres vivos en peligro de extinción, por mano propia y ajena,  y flota en el espacio en medio de tempestades, sequías y explosiones de volcanes y bombas.

*************************

Otras publicaciones de este autor:

Felipe Solarte Nates

Articulos relacionados