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Domingo, 4 de octubre de 2026

¡Mañana es el Día!

¡Mañana es el Día!

¡Mañana es el Día!

Alfonso Luna Geller

En el Pacífico colombiano, tierra de encuentro cotidiano entre etnias afros, indígenas y mestizas, mañana será la conmemoración del Día del Idioma Español y del Día Internacional del Libro, dos fechas que exaltan el poder del lenguaje y la lectura como herramientas de pensamiento y libertad.

Sin embargo, celebramos en medio de una crisis: la decadencia de la escritura, la lectura y la comunicación.

Un 23 de abril fue el día en que murieron Miguel de Cervantes, autor de El Quijote, y William Shakespeare, referente universal del teatro.

En homenaje a estos titanes de las letras, la UNESCO también proclamó en 1995 el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, y las Naciones Unidas lo designaron también como el Día de la Lengua Inglesa. En Colombia, esta efeméride se reconoce oficialmente desde 1938, con el Decreto 707.

El idioma español, nacido en la Península Ibérica y enriquecido por el mestizaje cultural de América Latina, hoy enfrenta un reto inédito: el deterioro del lenguaje como consecuencia del uso masivo de aplicaciones de mensajería instantánea y la aparición de la inteligencia artificial. WhatsApp, Messenger y otras plataformas han democratizado la comunicación, pero también han acentuado un preocupante deterioro ortográfico y gramatical.

Se escribe como se habla, se habla sin pensar, se piensa sin leer. El resultado: una sociedad que pierde su capacidad de argumentar, de empatizar y de construir pensamiento crítico.

Para un profesional, escribir bien es una necesidad ineludible. Significa pensar con claridad, comunicar con precisión, convencer con argumentos y ejercer liderazgo. Ninguna carrera, ninguna ciencia, ninguna empresa puede prosperar sin una comunicación efectiva, y no hay comunicación efectiva sin un dominio profundo del lenguaje. En un mundo saturado de información y mediado por la tecnología, la capacidad de escribir con claridad, precisión y coherencia es una necesidad imperativa para proyectar credibilidad y demostrar rigor intelectual.

La escritura es el reflejo del pensamiento estructurado. Y el lenguaje bien usado es una herramienta de diferenciación en el mercado laboral, de articulación de ideas complejas y de construcción de relaciones basadas en la comprensión mutua.

Este 23 de abril, celebramos los libros y el idioma para reivindicar la palabra. Leer y escribir bien es defender la cultura, proteger el pensamiento libre y asegurar que, en esta era digital, el lenguaje siga siendo un puente, no una barrera.

Recuperar el valor de la lectura y de la escritura es urgente. Honremos las palabras. Escribamos con intención. Leamos con pasión. Comunicarnos bien es el primer acto de resistencia ante un mundo que quiere que pensemos poco y digamos menos.


Imágenes: https://www.freepik.es/pikaso/

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Alfonso J Luna Geller
[email protected]

One comment

  • Elizabeth Pérez

    viernes 23 mayo, 2025 a las 8:04 am at 8:04 am

    El Día del Idioma y del Libro debe además incluir a nuestras lenguas nativas, casi extintas a causa de la invasión española. Es cierto que ahora contamos con un lenguaje más universal, el español, y por supuesto amerita esta conmemoración, pues es la manera que ahora tenemos para comunicarnos, como bien lo dice Alfonso Luna en esta editoria. Así que ¡bienvenido! el Día del Idioma y del Libro. Eso sí, reitero, quedamos en deuda con nuestros indígenas y afros.

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