LA CULTURA DE LA COSTUMBRE

Viajar es abrirse a nuevos horizontes, expandir la mente, romper reglas, asumir aventuras, aprender de otras culturas, en medio de todo este proceso lo más complicado de adaptarse, es “acostumbrarse”.
No es lo mismo salir a la calle de tu ciudad y encontrar abiertos almacenes durante varias horas cuando en otros países el descanso o la siesta, no puede faltar. Es fácil extrañar la gastronomía cuando algunos alimentos no se consiguen en tiendas y debes consumir gaseosas o jugos en botella porque los jugos naturales son costosos. Es difícil trasladarse de un lugar a otro por las largas distancias y los costosísimos pasajes.
Adoptar el lenguaje de otro país complica la situación cuando hay que aprender algunos términos o palabras del uso común para hacerse entender, si necesitas blanqueador deberás preguntar por lavandina en Argentina, si necesitas una diadema tendrás que llamarle vincha en Bolivia, si estas enguayabado o con resaca tendrás que decir que estas con chuchaqui como en Ecuador.
Adaptarse no suena tan sencillo como parece cuando en tu país llevas un estilo de vida diferente, con múltiples ocupaciones que tal vez no podrás seguir haciendo con la misma frecuencia, porque debes comenzar de cero, como si volvieras a nacer en otro lugar con un nuevo nombre. Primero empiezas con la fiebre de conocer un nuevo país pero con el transcurrir de los días parece que la energía y el bolsillo se te agotan, necesitas recargar baterías, buscar un nuevo empleo porque el dinero ahorrado ya no es suficiente. El uso de la moneda juega un papel importante, cuando todo gira en torno al dólar que rinde demasiado en algunos países o por el contrario no es bien pago en otros, esto se puede convertir en un problema pero no hay que olvidar que lo mejor todo, es recordar toda la belleza de cada país que observaron tus ojos, la gastronomía que te deleitó y empieza a ser tu favorita, los nuevos amigos y las grandes oportunidades que te esperan si te arriesgas a asumir el reto de vivir en otro cualquier lugar del mundo.
Buenos Aires, Argentina, Agosto 30 de 2013



