miércoles 3 diciembre, 2014 a las 8:42 am
¿Quiere usted ver a un popayanejo llorando? Invítelo al Parque de Caldas. Nuestro antes precioso espacio urbano, del que justamente se dijo que era la sala de recibo de nuestra ciudad, resistió el paso de los siglos, soportó el terremoto. Pero no pudo sobrevivir a los remodeladores urbanos, esos que pregonaron la idea de “cambiarle […]
















