Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Jueves:
Popayán 5 y 6
Cali 5 y 6
Jueves, 1 de octubre de 2026

TUNA UNIVERSITARIA DE POPAYAN 50 AÑOS

Jaime Vejarano
Jaime Vejarano Varona
Jaime Vejarano Varona

LO QUE OI, LO QUE VI, LO QUE SENTÍ.

No era para menos. Es que unas Bodas de Oro solo pueden repetirse, por otra vez, en cada siglo. Y cuando se trata de una institución como la TUNA UNIVERSITARIA DE POPAYÁN, tan querida por nuestra ciudad, esa celebración debía hacerse por todo lo alto.

Con la boletería agotada desde una semana antes y un público ansioso de escuchar a nuestra Tuna en un concierto especial, como debía ser el de su cincuentenario, el teatro municipal se hallaba a reventar. Y es que no solo por su calidad artística sino también por el carisma de cada uno de sus fundadores y de sus integrantes, la convocatoria a reunirse para acompañarlos, en fecha tan singular, se hacía ineludible.

Como ingrediente adicional teníamos la expectativa por conocer y escuchar las otras dos agrupaciones del mismo género, venidas fraternalmente a este agasajo desde los dos extremos de la patria, Pasto y Barranquilla y, en cierta medida, comparar unas y otras.

Desde La Arenosa asistió la sutilmente llamada “Ilustrísima Tuna Mayor de Barranquilla” con una composición de voces mixtas, femeninas y masculinas, de gran calidad. Y con un colorido y un vestuario tropical que no imaginábamos. Todo dentro de su talante eminentemente carnavalesco.

Desde el Valle de Atriz la Tuna “Carnaval de Pasto” aunque más formal y clásica, igualmente con alta calidad musical, con sus voces, sus acordes y su repertorio plenos de sentimiento.

Y nuestra Tuna, por supuesto, con sus tradicionales capas negras orladas con multicolores cintas al viento, recibidas como testimonios de afecto, gratitud y admiración. Sus magistrales intérpretes: el violín a cargo de su fundador y Director Alfredo Pérez Herrera, el acordeón bajo la responsabilidad de nuestro querido “talego” Carlos Ramírez y la voz sonora y bien templada de Hernán Garcés, respaldados por guitarras, contrabajo, castañuelas y panderetas, todo para un incomparable conjunto del sabor peninsular de la Madre España, entonando ese repertorio tan propio de ella y tan sentido por sus seguidores.

Cada una nos dejó una sensación propia. Aquella, la costeña, tan geográficamente distante nos trajo toda la gracia salerosa de la región “corroncha” entusiasta y bullanguera.

La de nuestros bien apreciados vecinos de sur, el sentimentalismo propio de sus gentes y la picardía maliciosa del folklor nariñense.

Fue muy conmovedor y emocionante el gesto de las Tunas invitadas al tender sus capas en el antepecho del escenario, como tributo de aprecio y admiración a la nuestra en su cumpleaños.

Y, la nuestra, la muy querida Tuna Universitaria de Popayán, que nos produjo una explosión de sensaciones y emociones traducidas en aplausos inconclusos, que hasta sus próximos cincuenta años todavía estarán presos entre nuestras manos, aunque ya nos encontremos en alguna remota galaxia del universo.

Felicitaciones muy sinceras a la TUNA UNIVERSITARIA DE POPAYAN y a cada uno de sus integrantes. Y muchas gracias por tan hermoso concierto.