domingo 24 mayo, 2015 a las 12:12 pm
La mañana era fresca, inocente, y entonces Jesús fue a la plaza de la ciudad con su mirada mansa y sabia que todo lo escrutaba, por si encontraba algún corazón solitario. Un ciego de años estaba sentado en una esquina de la plaza; ensimismado, sólo veía lo que el pensamiento pinta. Había oído algo acerca […]
