miércoles 5 agosto, 2026 a las 1:42 pm
No bien los rayos de la aurora llegaban a la ciudad cuando comenzó a descender una lluvia de arenisca. Pronto las calles del sector histórico adquirieron el color grisáceo. Tuvo fortuna Sebastián de Belalcazar de no encontrarse en el podio, pues de otro modo hubiese quedado cubierto de polvo. Muchos de los desocupados encontraron consuelo […]


