ELVIRA


Elvira, una joven pintora deprimida, con instintos suicidas; una mala relación con su madre; una prostituta, vecina de piso, y sus amigas también prostitutas; un pintor ciego que pinta cuadros para oler, un eventual amigo al final, y un juego donde la muerte es el riesgo de la suerte. Este es el entorno de «Elvira», filme español escrito por Manu Ochoa y dirigida por este mismo autor y Antonio Travieso, con Arianna Fortes en el papel de Elvira.
¿Qué pasa si se toma la disyuntiva entre vivir o morir, y la decisión depende de un evento de la suerte? ¿Puede el tiempo sanar el trauma existencial, pueden el ámbito social, las amistades, el orden racional tomar posesión de esa existencia en particular?
Al parecer, ¿la vida es algo que vale la pena si se descubre el sabor, el alma de un oficio, las interrelaciones para un orden de catarsis social, y, en fin, un sentido que redima de la culpa de no querer afrontar la existencia? ¿Es ello suficiente, la atmósfera anímica inclinará la tensión hacia una posible curación? Ello es el camino de una persona que disuena en un entorno que la juzga desde fuera; mas ella vive desde dentro con su mala voluntad, su pathos es negación, rechazo, angustia; y así, la existencia es el no-yo que obliga a otras alternativas donde todo puede ayudar, o no, a salir hacia la luz.
Vea la película completa, a continuación:



