Contraloría pone bajo lupa las finanzas de Caldono


Por Unidad Investigativa Proclama del Pacífico / La Contraloría General del Cauca decidió no fenecer la cuenta fiscal del municipio de Caldono correspondiente a 2025, después de emitir una opinión negativa sobre sus estados financieros, calificar como no razonable la gestión presupuestal y considerar desfavorable la rendición de la cuenta. La evaluación consolidada fue de 60,7 puntos.
La auditoría fue practicada a la administración municipal encabezada por el alcalde Ramiro Moreno Lemos y terminó, después del proceso de contradicción y una posterior solicitud de rectificación presentada por la Alcaldía, con ocho hallazgos administrativos. Uno de ellos conserva presunta incidencia disciplinaria. No quedaron hallazgos fiscales, penales ni sancionatorios.
La precisión es importante. El informe inicial contenía observaciones que fueron modificadas o retiradas después de que la Administración aportara explicaciones y documentos. El 10 de julio de 2026, la propia Contraloría reconoció que debía corregir el consolidado final para hacerlo coincidir con las decisiones adoptadas durante la contradicción.
Estados financieros recibieron opinión negativa
Uno de los resultados más severos de la auditoría recayó sobre la contabilidad municipal.
La Contraloría concluyó que los estados financieros de Caldono a 31 de diciembre de 2025 no presentaban razonablemente la situación financiera de la entidad. Encontró debilidades en propiedad, planta y equipo, ingresos, pasivos, cuentas por cobrar, patrimonio y anticipos, además de diferencias entre saldos contables y registros presupuestales o de tesorería y ausencia de conciliaciones consideradas confiables.
El organismo calificó esas incorrecciones como materiales y generalizadas y emitió una opinión financiera negativa.
También calificó como ineficiente el sistema de control interno contable. Según la auditoría, este no proporcionaba seguridad razonable sobre la confiabilidad, relevancia y oportunidad de la información financiera y presupuestal.
Entre los problemas detectados aparece el registro de propiedades sin avalúos técnicos actualizados. La Contraloría encontró que buena parte de estos activos seguía medida al costo histórico, lo que podía provocar una subvaloración y hacer que las cifras contables no representaran el valor real de los bienes municipales.
La Alcaldía aceptó esa observación y anunció su incorporación al plan de mejoramiento.
Cartera creció $7.001 millones en un año
Otro hallazgo se concentra en el dinero que terceros adeudan al municipio.
Las cuentas por cobrar pasaron de $18.501 millones en 2024 a $25.503 millones en 2025. El incremento fue de $7.001.190.667,69 en un solo año.
La Contraloría atribuyó la situación a debilidades en la gestión y seguimiento de cartera, insuficiencia de estrategias de recaudo, posibles aumentos de facturación sin una gestión proporcional de cobro o falta de mecanismos efectivos de recuperación.
Entre los riesgos señalados aparecen problemas de liquidez, incremento de cartera vencida o de difícil recaudo y menor disponibilidad de recursos para atender las obligaciones municipales.
La Administración también aceptó este hallazgo y anunció acciones dentro del plan de mejoramiento.
$2.294 millones obligaron a depurar la contabilidad
La auditoría examinó además $2.294.020.202 registrados como “recursos entregados en administración”, inicialmente cuestionados porque aparecían bajo administración externa y no directamente en cuentas bancarias del municipio.
La respuesta de Caldono modificó de manera sustancial el alcance de esa observación.
La Alcaldía explicó que $2.281 millones correspondían principalmente a recursos del Sistema General de Regalías y a registros contables arrastrados desde 2019. También sostuvo que no existía pérdida, utilización indebida ni detrimento patrimonial y que se requería una reclasificación contable.
La Contraloría aceptó esos argumentos en lo relacionado con una eventual responsabilidad fiscal o disciplinaria. Determinó que no había elementos para sostener un presunto detrimento, retiró esas incidencias y dejó solamente el componente administrativo mientras se realiza la revisión y depuración de las cuentas.
Por tanto, esos $2.294 millones no pueden presentarse como recursos perdidos ni como detrimento fiscal.
$312 millones quedaron por encima del presupuesto
El único hallazgo que finalmente conservó presunta incidencia disciplinaria corresponde al manejo presupuestal de los ingresos.
La Contraloría estableció que el presupuesto definitivo de ingresos de Caldono para 2025 fue de $76.436.061.509, mientras el recaudo efectivo llegó a $76.748.869.788.
La diferencia fue de $312.808.279.
Eso significa que el municipio recibió recursos por encima de la apropiación definitiva y terminó registrando saldos negativos en el valor pendiente por recaudar. Para el organismo de control, hubo ingresos efectivamente recibidos que no quedaron incorporados al presupuesto de esa misma vigencia.
La Administración controvirtió el señalamiento. Explicó que durante 2025 había realizado adiciones presupuestales por $13.868 millones y que los $312 millones adicionales correspondían principalmente a recaudos producidos al cierre del año, cuando ya no había tiempo administrativo para efectuar nuevas modificaciones. Según la Alcaldía, esos recursos pasaron posteriormente como superávit o recursos del balance.
La Contraloría reconoció que el municipio sí había efectuado adiciones durante el año y que la diferencia representaba apenas el 0,41 % del presupuesto definitivo. Por ello moderó algunas de las causas inicialmente señaladas, pero mantuvo el hecho central.
Ramiro Moreno Lemos solicitó posteriormente que se retirara también la connotación disciplinaria. La Contraloría volvió a estudiar el asunto y, el 10 de julio, respondió que los argumentos no desvirtuaban completamente la observación.
El hallazgo No. 8 quedó entonces ratificado como administrativo con presunta incidencia disciplinaria.
Esto no significa que el alcalde o algún funcionario haya sido declarado disciplinariamente responsable. Esa eventual responsabilidad deberá establecerse en el procedimiento correspondiente y con individualización de las conductas.
Contraloría también encontró diferencias con Tesorería

La auditoría detectó inconsistencias entre los ingresos reportados presupuestalmente y los saldos del cierre de Tesorería.
La Alcaldía respondió que las diferencias obedecían a movimientos normales del cierre fiscal, conciliaciones bancarias pendientes, traslados entre cuentas y recursos de destinación específica.
La Contraloría no aceptó completamente esa explicación porque, durante la auditoría, no encontró soportes suficientes que demostraran que todas las diferencias estuvieran plenamente identificadas, conciliadas y depuradas. Mantuvo por ello el hallazgo administrativo.
Hasta el plan de Silvia apareció en Caldono
Otro episodio llama la atención dentro del expediente.
Al evaluar los documentos rendidos en SIA Contralorías, el organismo encontró formularios y anexos considerados ausentes o cargados de manera incorrecta. En uno de los campos destinados a Caldono apareció cargado el Plan Estratégico del municipio de Silvia.
El informe también relacionó como no presentados, entre otros documentos, el Marco Fiscal de Mediano Plazo, el informe de seguimiento al Plan de Desarrollo, indicadores, relación de procesos contractuales e información de control interno, aunque durante la contradicción la Administración demostró que parte de esos documentos sí había sido cargada en otros ítems o con otra nomenclatura.
La Contraloría redujo entonces el alcance del señalamiento, pero mantuvo el hallazgo administrativo por los documentos ubicados en casillas equivocadas y por el Plan Estratégico de Silvia cargado en la cuenta de Caldono.
349 contratos por más de $23.000 millones
La minería de datos contractual permite dimensionar otra parte de la auditoría.
Durante 2025 Caldono reportó 349 contratos por aproximadamente $23.196 millones. De estos, 191 correspondían a apoyo a la gestión; 50 a convenios; 33 a prestación de servicios; 28 a compraventa; 23 a obra; 14 a suministro; ocho a consultoría; uno a interventoría y otro a una categoría derivada de la autonomía de la voluntad.
El mayor componente de financiación provenía del Sistema General de Participaciones. Según uno de los cuadros de la auditoría, cerca del 90,57 % de los recursos registrados en esa clasificación tenía origen Nación-SGP.
La Contraloría encontró inicialmente deficiencias documentales en 58 contratos dentro de SIA Observa. El control de legalidad mostraba 4.093 documentos requeridos y 3.883 reportados, equivalente al 94,87 % de cumplimiento.
La Alcaldía aportó posteriormente documentos, explicó que algunos contratos seguían en ejecución y alegó problemas de parametrización de la plataforma.
Después de las correcciones, el cumplimiento subió al 99 %, con 4.052 documentos reportados de 4.093 requeridos. La Contraloría retiró la incidencia sancionatoria porque no encontró ocultamiento de información ni una negativa generalizada a rendirla. Aun así, dejó un componente administrativo y señaló que quedaban 14 contratos con rezagos documentales que debían entrar al plan de mejoramiento.
La cuenta obtuvo 53,54 puntos en rendición
El resultado global tampoco fue favorable.
En oportunidad de rendición, Caldono obtuvo 66 puntos; en suficiencia, 65; y en calidad o veracidad, 45,7. Al aplicar las ponderaciones, la calificación final de rendición y revisión de la cuenta quedó en 53,54 puntos, frente a un mínimo de 80 para recibir concepto favorable.
La Contraloría emitió entonces concepto desfavorable sobre la cuenta.
A esto se sumó la opinión presupuestal “no razonable”. El ente de control afirmó que encontró incorrecciones materiales y generalizadas, diferencias entre presupuesto y recaudo, inconsistencias con Tesorería y ausencia de conciliaciones confiables.
El resultado fue que la Contraloría no feneció la cuenta fiscal de Caldono de 2025.
En términos sencillos, fenecer una cuenta significa que el organismo de control, después de examinarla, la da por evaluada favorablemente dentro de los parámetros de la auditoría. En este caso ocurrió lo contrario. La cuenta obtuvo 60,7 puntos consolidados y quedó sin fenecimiento debido a la combinación de opinión financiera negativa, presupuesto no razonable y rendición desfavorable.
La Alcaldía logró desmontar varios cuestionamientos

La investigación documental también obliga a registrar lo que favoreció a la Administración.
Durante el proceso de contradicción fueron desvirtuadas varias observaciones. Entre ellas, una relacionada con la caída del resultado del ejercicio; otra sobre obligaciones pensionales, luego de comprobarse que existían aproximadamente $17.000 millones en el FONPET para respaldarlas; y otra relacionada con provisiones por procesos judiciales por $1.506 millones.
También se retiraron las incidencias fiscal y disciplinaria que inicialmente acompañaban el hallazgo sobre los $2.294 millones de recursos del Sistema General de Regalías, y se eliminó la incidencia sancionatoria asociada al cargue contractual.
La rectificación emitida posteriormente por la Contraloría dejó el balance definitivo en ocho hallazgos administrativos, uno de ellos con presunta incidencia disciplinaria; cero fiscales, cero penales y cero sancionatorios.
Ese documento es clave porque corrige inconsistencias del informe original y constituye la referencia más reciente sobre el número y alcance de los hallazgos.
Lo que queda bajo vigilancia
El informe no prueba apropiación de recursos públicos, peculado, contratación ficticia ni detrimento fiscal. Tampoco contiene una declaración de responsabilidad contra Ramiro Moreno Lemos.
Sí establece problemas que la Contraloría consideró suficientemente graves para negar el fenecimiento de la cuenta fiscal de 2025: estados financieros con opinión negativa, presupuesto calificado como no razonable, control interno contable ineficiente, crecimiento de $7.001 millones en cuentas por cobrar, diferencias entre presupuesto y Tesorería, fallas en la rendición documental y un hallazgo con posible alcance disciplinario por ingresos superiores en $312 millones a la apropiación presupuestal definitiva.
La administración de Ramiro Moreno ejerció el derecho de contradicción y consiguió que varios señalamientos fueran retirados o reducidos. No logró, sin embargo, modificar el resultado central de la auditoría ni desmontar la connotación disciplinaria del hallazgo No. 8.
Fuentes documentales: Informe Final de Auditoría Financiera de Gestión y Resultados Abreviada para Fenecimiento, vigencia 2025, Municipio de Caldono, Contraloría General del Cauca, 11 de junio de 2026; y respuesta de la Contraloría a la solicitud de rectificación presentada por la Alcaldía de Caldono, radicado del 10 de julio de 2026.



