El Pueblo Escultor



Después de 40 años de haber conocido las estatuas de piedra talladas hace casi dos milenios por el pueblo escultor que habitó el valle de San Agustín, Tierradentro y una vasta zona que abarca hasta el departamento de Nariño, el arqueólogo empírico norteamericano David Dellenback, presentó en Popayán, su libro en edición bilingüe, con más de 100 dibujos pacientemente elaborados durante varios años por el autor, de las figuras y relieves de igual número de estatuas, que no podemos apreciar con facilidad, porque debido a la acción corrosiva del ambiente han sido difuminados, o no los detallamos, cuando apremiados por el tiempo, como turistas, visitamos la zona.
La presentación de la obra, con introducción del pintor Gustavo Hernández, se hizo en Popayán, el 27 de marzo, durante el ciclo de conferencias “Filosofía en la Ciudad”, programado los jueves, en la Casa Guillermo León Valencia.
Durante su exposición el autor David Dellenback, reveló anécdotas de su trabajo, en el que se sumergió desde hace 40 años, buscando facilitar la lectura del mensaje de cada una de las estatuas que no se repiten y son la página del libro que hace dos milenios escribieron y pintaron en piedra los pueblos escultores que para el autor, por la presencia de deidades femeninas y de simbolizaciones de serpientes, ranas, águilas, búhos y pumas con colmillos, tienen más influencia de civilizaciones indígenas de mesoamérica (Mayas, Aztecas) que de los pueblos del sur, predecesores de los Incas.
Para la elaboración de su trabajo el autor, sin colaboración del Instituto Colombiano de Antropología, ICAN, ni del Ministerio de la Cultura, obtuvo el respaldo de una fundación norteamericana dedicada a patrocinar el estudio de las culturas indígenas de América.
Durante su viaje a Berlín, visitó el museo creado por el etnólogo Konrad Preuss, quien hace casi 100 años se llevó más de 20 estatuas, sorprendiéndose ante el abandono en que se encuentran la mayoría de ellas, que nunca han sido exhibidas (sólo tres) y permanecen arrumadas en las gigantescas bodegas del museo, donde recibió mayor colaboración que en Colombia, para identificarlas y dibujarlas, sorprendiéndose al encontrar 10 esculturas “que Preuss se robó en Nariño y no las relacionó en su obra ni en el inventario del museo”. “Usted es el primero que averigua por estas estatuas en 80 años”, le dijo a Dellenback la directora del museo. Ante esto con el pueblo de San Agustín, lidera una campaña para repatriar las estatuas, que no conocen ni los burócratas de Bogotá, expresó.




