El café entra en otra era

El café entra en otra era.
Durante décadas, en Colombia el café se tomó caliente. Hoy, eso está cambiando.

Por: María Antonia Hurtado y Juan Nicolás Luna.
Las nuevas generaciones están reescribiendo la manera de consumir una de las bebidas más emblemáticas del país: menos ritual, más movimiento; menos espera, más experiencia. El café frío deja de ser una rareza y se convierte en una señal clara de transformación cultural.
No es una moda. Es una evolución del consumo, del tiempo y de la vida cotidiana. El sabor permanece. La forma se adapta.

Y cuando una tradición logra transformarse sin perder su esencia, lo que cambia no es solo la bebida, sino la manera de vivirla.
Aunque por décadas el café caliente ha sido parte del ADN colombiano, las nuevas generaciones están transformando la forma de consumirlo. Según datos de El Economista, más del 65% de los jóvenes de la Generación Z en el mundo prefiere el café frío, una tendencia que responde a estilos de vida más dinámicos y a la búsqueda de experiencias distintas.
Frente a este cambio en los hábitos de consumo, Juan Valdez presentó Café Frío, una nueva propuesta de café liofilizado diseñada para prepararse en agua fría, manteniendo el sabor y las propiedades del café 100% colombiano.
Gracias a su proceso de liofilización, este producto permite una preparación rápida y práctica, pensada para nuevos momentos del día, sin perder la calidad que caracteriza al café premium nacional.
Porque en Colombia el café no es solo una bebida, es identidad, memoria y evolución. Una tradición que se reinventa sin perder su esencia.
Las historias que explican cómo cambia el país.



