¿DÓNDE NACE EL AGUA?
filandiaquindio.blogspot.com/2009/03/filandia…río roblePor Leopoldo de Quevedo y Monroy
Colombiano
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Amanecemos entre los brazos de la amada calientitos y salimos de la cama en chanclas a la ducha fría. Allí está esperando para dar energía a nuestro cuerpo una niña de ojos azules con la esponja de sus labios. Es el agua juguetona que sale de la espita o la regadera y baña nuestro pecho y las espaldas. Vamos luego a la mesa y allí nos espera entre un vaso, salida de una fuente invisible que se nos ha hecho “inagotable” porque la encontramos en la calle, derramada, o nos moja hasta el alma, de vez en cuando, en aguacero.
La ansía el caminante del desierto, el pobre, el sibarita, el matón y el carcelero, la anoréxica y el niño. ¿Desde dónde ha venido hasta nosotros el agua por entre tubos, en botellas, brincando y rumoreando canciones entre las piedras, por qué permanece casi dormida en lagos y con crestas verdes en los mares? ¿Cómo hace el milagro de subirse a las nubes y colarse entre las hojas de los árboles? ¿Por qué se esconde en cavernas subterráneas y para qué ha permanecido por siglos convertida en témpanos en los glaciares esperando al hombre para que no se muera de una sed blasfema?
¿Ha visto usted nacer el agua? Porque el agua nace como una niña, por la hendidura de la madre tierra. Nace indefensa, tímida, virginal, con la mirada clara, los ojos verdeazules y sin mancha original alguna. Tiene líquenes, helechos, barbas de sauces llorones y piedras redondas por cuna. Su madre es la Mar que la alimenta desde lejos, la Montaña por donde corre y su padre el Sol, la Luna, la Nube gris y los Árboles. Nunca una criaturita ha tenido tantos parientes tan cercanos y necesarios para tener una vida lozana.
En el lecho donde nace la acompañan peces, ranas, lotos, y hasta saurios se le suman por toda la cauda que forma a lo largo de su existencia. Salen a su paso garzas, faisanes, flores se posan a su orilla y los guaduales la resguardan. ¿Qué niña o joven o mujer formada tuvo tantos amigos, pretendientes y amantes que la rodearan con sus guiños? El agua es una ninfa sin sexo, sin edad, sin arrugas y siempre será una niña virgen. Vivirá en Asia, en África, en América, en la ciudad, o en la aldea en botellas o en tuberías. Pero su lugar preferido es el lecho donde nace. Es la peña, es el lugar escondido, es la cumbre, el cerro entre la sombra y el frío y frailejones, entre árboles, animales y jazmines.
Sin embargo, esta necesaria criatura, – siempre débil y pura -, requiere como toda mujer, una intimidad que debe ser protegida. De ella podrá beber todo aquel que tenga boca y que quiera calmar su sed. A nadie le negará su líquido fresco y de todos se dejará tocar. De su pecho los vivientes de todos los tiempos han saciado su dicha y se han nutrido de esa leche incolora. A cambio, ella sólo exige que nadie viole su lecho, que se respeten sus padres y que se proteja su Ambiente.
El agua no le teme al calor, al fuego que la hace hervir, a la oscuridad de tanques y tubos. Mas su vida está en peligro cuando vienen empresas con sierras macabras, cuando se rompen montañas, cuando se explotan las vetas de minas que rodean la cuna donde nace y corre su cuerpo de río o quebrada o de un simple riachuelo. No tolera la inmundicia de basuras o desechos industriales ni en su cuna ni en su Ambiente. ¿Usted bebe agua y disfruta o se acerca a esta niña y la viola?
27-12-09 9:31 a.m.



