DANIEL MENDOZA: EL EMBAJADOR QUE TUMBÓ LA DOBLE MORAL

DANIEL MENDOZA: EL EMBAJADOR QUE TUMBÓ LA DOBLE MORAL

- Colombia sigue y seguirá por largo tiempo siendo una sociedad simuladora, farisea, melindrosa, hipócrita, rezandera, camandulera, puritana, devota y timorata. Así las cosas, la doble moral seguirá aplicándose especialmente a quienes hayan cometido el grave error de criticar o develar las andanzas criminales de uno o de varios de los agentes del establecimiento colombiano.
- Aquellos que, habiendo disfrutado de las “buenas maneras” de la élite tradicional en clubes, de un momento a otro hayan decidido romper el pacto de silencio firmado sobre finas mesas de nogal, serán perseguidos por la PMM (Policía Moral y Mediática).
- Atada a esa doble moral están elementos de clase que hacen posible que las relaciones con menores de edad, consumo de drogas o prácticas homosexuales que sostengan algunos de sus más connotados miembros siempre serán asumidos como “deslices recreativos”, pero jamás como crímenes. Queda más que claro que son muy pocos los que se pueden dar esos gusticos: curas, políticos, empresarios y rectores de prestigiosas universidades.
- Quien haga las veces de presidente de la República está obligado a cogobernar con los agentes cercanos al establecimiento. Cualquier decisión contraria será atacada con furia por los agentes mediáticos, sociales y políticos dispuestos en la arena pública para defender la tradición. Por lo tanto, las embajadas y consulados deben seguir entregándose exclusivamente a amigos del establecimiento sin que importe que sobre los designados embajadores o cónsules sobrevengan investigaciones por crímenes y tráfico de cocaína. Ante todo, la defensa de los altos intereses de la Patria.
- Las condiciones que impone vivir bajo el embrujo macondiano hacen plausible confundir la realidad con la ficción. Los párrafos obscenos que aparecen en la novela de Mendoza Leal no son aptos para los castos oídos de las feministas y oscurantistas respetuosas del establecimiento colombiano. Las finas y reputadas revistas con mujeres desnudas, así como la publicidad sexista sirven para exaltar la belleza del cuerpo de la mujer, incluidas por supuesto las “mamacitas desde los 14”. Jamás pueden entenderse como formas de instrumentalización de la mujer y mucho menos consideradas como sexualmente apologéticas.
Adenda: se aplaude la decisión de Daniel Mendoza Leal de declinar el nombramiento como embajador en Tailandia, a pesar del visto bueno del gobierno de ese país. Las discrepancias al interior de los progresistas alrededor de la designación de Mendoza como diplomático deben permanecer en el tiempo porque es una de las tantas formas de diferenciarse de la derecha, de la tradición y de la doble moral establecida.
Imagen cortesía: https://www.h13n.com/
Publicación original en: https://ayalalaotratribuna.blogspot.com/
Otros artículos de opinión de este autor: https://www.proclamadelpacifico.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/german-ayala-osorio/




One comment
Julián Salinas
domingo 15 diciembre, 2024 a las 7:21 pm at 7:21 pm
Qué defensa más larga, más triste y más estúpida del señor Daniel Mendoza, un evidente degenerado y pervertido sexual. Me pregunto si usted, señor Germán Ayala Osorio, ha de tener las mismas mañas.
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