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Martes, 13 de octubre de 2026

COLOMBIA: POTENCIA MUNDIAL DE LA IMPUNIDAD

POTENCIA MUNDIAL DE LA IMPUNIDAD

COLOMBIA: POTENCIA MUNDIAL DE LA IMPUNIDAD

“He aquí el tiempo de los asesinos”: Arthur Rimbaud.

Por Jaime Cárdenas / Dependiendo del estatus, hay aquí en Colombia licencia para matar, para robar, para cualquier delito que se le ocurra al poderoso, incluido el de la violación a periodistas.

La sentencia del tribunal de Bogotá que absuelve a Uribe conlleva a diferentes consecuencias, entre ellas a que la valiente e inteligente juez Sandra Heredia reconozca que se equivocó y en consecuencia pida disculpas. En su rectificación expresamente debe decir: la justicia si se arrodilla ante el poder.

Implica que la Fiscalía haga lo mismo, así como deben de hacerlo los ex magistrados de la Corte Suprema de Justicia que ordenaron en su momento la investigación en contra de quien se ha dicho, -el elogio es de Granados-, suda agua bendita.

Debe de hacer público arrepentimiento la juez de Medellín que ordenó que se investigara al señor Álvaro Uribe y a su filántropo hermano nada menos que por el asesinato de Eduardo Umaña Mendoza y de Jesús María Valle. En este asunto necesariamente debe conocer la compulsa de copias un juez de Medellín. ¿Habrá alguien tan iluso que crea que ese juez va a condenar al amigo de Pablo en su amada Medellín? Cuando la sentencia de absolución sea leída, el gran expresidente ya estará en los mismísimos infiernos platicando con el Patrón, con Popeye y todo su séquito de buenos muchachos, quienes muy alegres oirán el relato de cómo fue que se consiguió la sentencia de absolución, de la plata que reunieron entre los viejos aliados, de la estrategia que incluyó a universidades como el Externado, de lo caro que cobraron los del caso, de las ordenes que dieron a los periodistas que debían de acabar con el buen nombre de la juez Heredia.

Volviendo a las disculpas, las víctimas de las masacres deben también pedir perdón por la osadía de pensar que el ex gobernador de Antioquia tuvo que ver con estos actos horrendos, las deben pedir  los familiares de la empleada de la aeronáutica de Medellín, de Pedro Juan Moreno que muere con su hijo en el accidente del helicóptero en que viajaban; deben reconocer sus malos pensamientos los deudos de los enterrados en la Escombrera y por su puesto las madres de Soacha también deben de hacer público su mea culpa. Quienes deben hacerlo son muchos, somos muchísimos, incluyéndose en el listado a la magistrada Leonor Oviedo que dignamente salvo el voto.

Hablando de ingenuidad, la hay cuando se piensa que, en la casación, recurso que puede dormir un año, cinco o más, puesto que no hay término condicionante, ahora si la justicia brillará. La Corte Suprema de Justicia está para ratificar que quien debe estar en  la cárcel es Epa Colombia (instigación para delinquir con fines de terrorismo, por quebrar vidrios en Transmilenio haciendo gala de semejante bobada), o los jóvenes terroristas de la primera línea, (protestar contra el honrado Duque) para sentenciar que es justo condenar por concusión a quien ofreció veinte mil pesos a un agente de tránsito, jamás  para condenar a un personaje de tantos valores morales como Uribe, el del poncho, el carriel y hablado de sacristán de la montaña paisa, el  impoluto presidente eterno.

Por fortuna a la vuelta de la esquina ya viene diciembre. Qué mejor entonces recordar al poeta: “llega diciembre con su alegría, mes de parranda y de animación, se hacen natilla se hacen buñuelos y es solo juergas y diversión…” qué mejor época para olvidar que aquí, al igual que las orquídeas, florece también el cartel de la toga, que vivimos en el paraíso de la impunidad.


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Jaime Cárdenas

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