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Martes, 6 de octubre de 2026

Cauca y Popayán: la injusticia de un ranking

Cauca y Popayán la injusticia de un ranking

Cauca y Popayán: la injusticia de un ranking

Alfonso Luna Geller

Hace unos años, un ilustrado de la política colombiana, Álvaro Gómez Hurtado, nos legó una frase tan simple como contundente: «Las encuestas son como las morcillas, son ricas, pero no se sabe cómo las preparan». Esta máxima, que resuena como una verdad atemporal, ha encontrado su más reciente y punzante ejemplo en el Panel de Opinión 2025 de Cifras & Conceptos. Un informe que, con la frialdad de los números, ha sentenciado al Cauca al último lugar en gestión departamental y a Popayán en la cola de las ciudades capitales.

Pero, ¿qué hay detrás de este veredicto? ¿Son realmente los caucanos y los payaneses los peores administradores de Colombia? O, como sugiere la frase de Gómez, ¿estamos ante una «morcilla» cuya dudosa preparación merece un examen crítico?

Este editorial, que busca honrar la complejidad de nuestra tierra, se atreve a desmantelar la falacia de unas cifras que, lejos de ser objetivas, contribuyen a la revictimización de un territorio que no merece más golpes.

El primero y más evidente problema con el ranking de Cifras & Conceptos es su opacidad metodológica. ¿A cuántos «líderes de opinión» se consultó en el Cauca? ¿Dónde viven y cuál es su verdadero conocimiento de las gestiones del gobernador Octavio Guzmán y del alcalde Juan Carlos Muñoz? La ausencia de un comparativo con el número de encuestados en otras regiones deja una sombra de duda que, por sí sola, invalida los resultados. Un territorio tan diverso y complejo como el Cauca no puede ser medido con la superficialidad de una encuesta realizada en 10 o 15 minutos, menos aún cuando quienes responden podrían no tener un conocimiento real y profundo de la administración pública local y regional.

Esto es más que un simple error estadístico; es una afrenta. Una calificación tan quimérica como esta se convierte en una nueva estigmatización, desconociendo la lucha diaria de un pueblo que, a pesar de ser víctima del narcotráfico, el contrabando, el secuestro y la extorsión, se levanta con resiliencia y emprendimiento. No se puede medir con la misma vara a quienes gobiernan en la tranquilidad del Eje Cafetero o Cundinamarca, que a los que lo hacen en una región marcada por la violencia, los bloqueos en la Vía Panamericana y la ausencia histórica del Estado.

El peso de la historia: del Macizo al olvido

Para entender la gestión en el Cauca y en Popayán, es imprescindible hacer un viaje en el tiempo. Durante el siglo XX, este departamento pasó de ser un epicentro político y económico, cuna de una élite intelectual y administrativa, a convertirse en una región periférica, con baja inversión y débil presencia institucional. El discurso nacional, en lugar de reconocer su inmensa riqueza cultural y su aporte al país, ha preferido vincularlo a la violencia y el conflicto armado.

Esta estigmatización ha servido de excusa para políticas extractivas, como la construcción de la hidroeléctrica de La Salvajina, que se compadece poco con la importancia estratégica de una región que suministra el 70% del agua para toda Colombia desde el Macizo Colombiano. En este contexto de abandono, el gobernador Octavio Guzmán y el alcalde Juan Carlos Muñoz no solo deben gobernar, sino también «desmontar el relato oficial» y reconstruir desde abajo. Su gestión no puede ser evaluada con los mismos indicadores tradicionales que no reflejan el bienestar real de las comunidades.

Voces que desmienten las cifras

La desconexión de Cifras & Conceptos con la realidad del Cauca es tan abismal que incluso cometen errores de bulto. Su informe menciona medios impresos y columnistas «destacados» que hace años dejaron de circular o de publicar regularmente. ¿Cómo puede ser fiable un estudio que no conoce el pulso real de la opinión pública local? Como bien lo expresó un colega, esta situación es un ejemplo de cómo los titulares fáciles triunfan sobre la verdad y el periodismo real.

La realidad del Cauca y de Popayán es la de un territorio sin vía al mar, con carreteras en ruinas y comunicaciones precarias, epicentro de masacres y asesinatos de líderes sociales. Penalizar los esfuerzos de dos gobernantes que trabajan con las uñas y buscan suplir la ausencia del Estado, inclusive con gestión internacional, es desconocer la proeza que significa gobernar en estas condiciones. Es una revictimización que se suma a la del vecino Nariño, también castigado en el ranking, en un escenario de desidia nacional que desangra la frontera.

Adenda

Si el objetivo del periodismo es buscar la verdad, nuestro deber es denunciar la irresponsabilidad de informes que, bajo la máscara de la objetividad, siembran la desconfianza y la estigmatización. El Panel de Opinión 2025 de Cifras & Conceptos no solo es cuestionable en su método, sino que es moralmente insostenible. Es hora de dejar de medir a nuestros territorios por cifras que no reflejan su realidad. La verdadera discusión no debe ser qué tan bien o mal nos ven unos supuestos líderes de opinión, sino cómo el centralismo ha abandonado a regiones que, a pesar de todo, siguen luchando por su dignidad. ¿Seremos capaces, como nación, de abandonar la superficialidad de las encuestas y mirar al Cauca a los ojos, con la profundidad que merece su historia y su gente?

En contexto:

Gasto social y exportaciones impulsan economía del Cauca


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Alfonso J Luna Geller
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