CASA MOSQUERA DE POPAYÁN
Miércoles 13 de junio, 2012
De: Mario Pachajoa Burbano
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Amigos:
Luis Eduardo Ayerbe, Arquitecto, caucano, consultor, nacido en Popayán, ha tenido la deferencia de enviarnos la comunicación que transcribimos que contiene la notificación que recibió de que la Casa Mosquera de Popayán estaban sacando la biblioteca de D. Tomás Mosquera Wallis y gran parte de libros y documentos.
Cordialmente,
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Por: Luis Eduardo Ayerbe
Arquitecto Asesor
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junio 14, 2012
Hola, esta mañana nos notificaron que de la Casa Mosquera estaban sacando la biblioteca de don Tomás Mosquera Wallis y gran parte de libros y documentos eran echados a un camión sin rumbo conocido.
Esta biblioteca importantísima posee documentos tales como manuscritos del Libertador Simón Bolívar con su firma e igual algunos del Gran General Tomás Cipriano de Mosquera. La misma es una donación hecha por los descendientes de los Mosquera Wallis al museo Casa Mosquera de Popayán.
La noticia no fue nada alentadora y de inmediato me comuniqué con Marcela Mosquera, Ruth Cepeda Vargas, periodista y académica de la historia, Mildred Jaramillo de Zambrano presidenta de la veeduría de Popayán, mis amigos, Manuel Mosquera Castro, su hijo Manuel María Mosquera Fernández de Soto, Lily Mosquera de Jensen y Álvaro José Dueñas.
Con ellos creamos un plan y a las dos de la tarde, nos reunimos en la Casa Mosquera con María Isabel Mosquera Caicedo, sus sobrinos Caicedo Mosquera, Hermann Lehmann Paz, Emma Vernaza Niño, María Cecilia Velásquez López y Hedwig Hartmann Garcés, directora del archivo histórico de la universidad del Cauca, con la vicerrectora de cultura de la universidad, Paloma Muñoz y la directora de las bibliotecas de la universidad, doctora Torres.
Es de anotar la rápida respuesta y asistencia de los citados y la reunión y dialogo que se armó en forma inmediata en uno de los salones de la casa, cuyo museo quedó reducido a cuatro piezas y el resto son las oficinas de la vicerrectoría de cultura.
Los asistentes indagamos el porqué del trasteo y el destino de lo que se había sacado, logrando parar la continuación del mismo. Pudimos ver lo que queda en el sótano húmedo donde hoy reposa la donación que fue recibida en 1998 con destino específico la Casa Museo Mosquera y ubicada en un salón del segundo piso en la parte posterior de la edificación, con un montaje adecuado tal como lo explicó el historiador Gustavo Zorrilla, quien ha consultado permanentemente la biblioteca para lograr una tesis universitaria.
Emma Vernaza expuso que una donación con destino específico, legalmente no podía ser trasladada de su lugar originario.
Yo indagué por los documentos que hacen referencia al Libertador y al General, basando mi interés por los siguientes motivos: primero, por su importancia histórica, segundo, por su valor pecuniario y tercero, porque sé que otros documentos de esa índole sirvieron de negociación con el M-19, cuando el secuestro de Álvaro Gómez Hurtado.
No obtuve respuesta.
Lo que sí quedo claro, fue la voluntad de la vicerrectora de regresar el lote del trasteo a la casa, y la reunión que Emma Vernaza propuso con el señor rector, Juan Diego Castrillón, a mas tardar la próxima semana.
Así mismo, la voluntad expresada por la doctora Hartmann para manejar desde el archivo de la universidad, las investigaciones a que sea sometido el material de la biblioteca cuando alguna persona lo solicite.
Y por último el tema del destino de la Casa Mosquera y su museo. Cabe anotar que no visitamos los salones donde hoy está reducido el museo y Marcela Mosquera averiguará por el documento de inventario que su padre, el ingeniero Mario Tomás Mosquera, firmó con la universidad del Cauca cuando se produjo la compra de la casa y los objetos que conformaron el museo, algunos de los cuales mencioné cuando denuncié el nuevo uso a que se sometió la casa.
De esta forma se logró por medio del diálogo, la información que requeríamos, la devolución de lo trasteado, la reunión con el señor rector, el uso de la biblioteca y la averiguación de documentos históricos y bienes muebles del museo.
Cordial saludo,
Luís Eduardo Ayerbe González.
Arquitecto asesor.




