Ascenso y caída de Hitler

Ascenso y caída de Hitler. – A propósito de Trump 2.

Cuando el cabo austriaco y pintor frustrado Adolfo Hitler convenció a la mayoría de la población de la empobrecida y humillada Alemania derrotada en la 1ª Guerra Mundial, que los culpables de la ruina de su país eran: los comunistas, judíos, gitanos, homosexuales, otros pueblos como los eslavos y minorías “inferiores”, y de que el pueblo ario, de raza superior, necesitaba más “espacio vital” para ensanchar su territorio, sembró la semilla de la 2ª Guerra Mundial que dejó un saldo de 50 millones de muertos más que los 20 de la 1ª, además de la destrucción física (a lo Gaza) de la mayoría de sus ciudades y de otros países europeos, africanos y asiáticos.
El intento de la toma violenta del poder iniciado por el partido nazi con el llamado “Push de la cervecería de Munich”, en 1920, ocasionó el encarcelamiento de Hitler, que aprovechó para escribir su “Biblia” “Mi lucha”, su posterior amnistía y el nombramiento como canciller alemán en 1933, desde donde desencadenó el incendio del edificio del parlamento (Reischstang) achacándoselo a los comunistas para poder perseguirlos, encarcelarlos y asesinarlos, tal como hizo con los judíos después de la “noche de los cristales rotos” en 1936.
Casi un siglo después la historia se repite con otro encantador de serpientes, también de origen alemán, cuyos antepasados hicieron fortuna en el negocio de los prostíbulos y especulando en el sector inmobiliario de New York, donde estafó a muchos que le confiaron sus ahorros y, gracias al “Aprendiz”, un popular reality show de la televisión norteamericana, subió como espuma hasta llegar a ser dos veces presidente de los Estados Unidos, con la promesa de “Volver a hacer grande a América”, después que la caída del muro de Berlín desencadenó el desmorone de la “cortina de hierro” y de la Unión Soviética, quedando como potencia hegemónica del planeta con el dólar como moneda universal, gran poder militar, tecnológico y cada vez más preocupada por el ascenso de los países agrupados en el BRICS, como China, India, Rusia, Brasil, Suráfrica, Turquía y otros que buscan la organización de un planeta multipolar, más democrático, donde los Estados Unidos no sean quienes les imponen las condiciones a los demás.
La diferencia con el panorama mundial de hace un siglo es que los Estados Unidos no había sido derrotado como le sucedió a Alemania en la 1ª GM, ni su economía estaba agobiada por la inflación, el desempleo y enormes huelgas y movilizaciones lideradas por los comunistas, pues Biden le entregó a Trump, -recién condenado por uno de tantos delitos por lo que es juzgado-, un país con mínimo desempleo, la inflación desencadenada por la cuarentena del Covid 19 controlada y su economía creciendo. no al ritmo de los chinos, sus rivales en ascenso, pero creciendo.
Ya en el poder de Alemania, Hitler inició la conquista de territorios anexionándose Austria, su patria natal, la región fronteriza de los “Sudetes” en Checoeslovaquia, la franja de Renania y Lorena en Francia y Polonia, cuya invasión en 1939, obligó a Inglaterra y Francia a declararle la guerra, después que Hitler los engañó en varios tratados firmados y secretamente se había aliado con Stalin para repartirse Polonia con la URSS.
El regreso de Trump a la presidencia de los Estados Unidos, su anuncio de apoderarse de Groenlandia, el canal de Panamá y anexar a Canadá como 51 estado de la unión, nos enseña que 100 años después del fascismo de Mussolini y Hitler, reencarnó un monstruo de su talante, que, en lugar de Goebbels, como ministro de propaganda, hoy tiene a los dueños de X, Facebook, Google, Fox, etc, como canales para difundir su ideología neonazi, que nos ubica en el camino a la 3ª Guerra Mundial.
Además, y recordando las persecuciones a judíos, comunistas, gitanos, homosexuales, discapacitados y otras minorías, a quienes Hitler achacó todos los males de su país, con el pretexto de volver a hacer grande a América, Trump también se propone hacer barrida racial de inmigrantes a quienes generaliza como asesinos, narcotraficantes, atracadores, etc, para poder perseguirlos y deportarlos encadenados como fieras.
Precisamente, esta situación desencadenó la protesta del presidente Petro por la red X de Musk y la respuesta por las redes de Trump, anunciando represalias contra las exportaciones colombianas y suspensión de visas a funcionarios del gobierno, queriendo escarmentar a los gobernantes de otros países que se opongan a sus designios.
Las personalidades egocéntricas y mesiánicas de autócratas como Mussolini, Hitler y Trump, Putin, etc, con gran poder de convicción y carisma personal, suelen embarcar a sus pueblos y al resto de los habitantes del planeta, en utopías trágicas, sobre todo cuando manejan muchos recursos monetarios, tecnológicos, armas tan peligrosas como las nucleares y los medios de comunicación y las redes para manipular a la población, contando además con grandes ejércitos para imponer sus órdenes.
Todo esto en medio del avance del calentamiento global y explotación desmesurada de suelos, ecosistemas vitales del planeta como la Amazonia, las selvas del Congo y de los océanos también contaminados.
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Créditos de la fotografía: IA



