ANÁLISIS SOBRE EL SÍ / NO DEL PLEBISCITO EN COLOMBIA


En sentido general los parámetros del acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, en las 297 páginas, plantean un escenario dominante de las funciones de Estado, donde las Farc se comprometen al cumplimiento de las leyes y la constitución de la república colombiana y al no intervenir políticamente mediante el uso de instrumentos de guerra, entre otros compromisos. No obstante, respecto al concebimiento de las curules a las Farc, otorgadas a cambio de reintegrarse a la vida civil y renunciar a la violencia, en sentido estricto y cabal, esto no representa la causalidad de lo legislativo del Congreso colombiano. Por otra parte, en los puntos del acuerdo es evidente el domino político del Estado que impera como un monopólico de políticas públicas.
Sin embargo, se elabora el siguiente estudio analizando algunos puntos relevantes del acuerdo de paz y se generan algunas posturas críticas del proceso:
“El Gobierno de Colombia y las FARC-EP, con el ánimo de consolidar aún más las bases sobre las que edificará la paz y la reconciliación nacional, una vez realizado el plebiscito, convocarán a todos los partidos, movimientos políticos y sociales, y a todas las fuerzas vivas del país a concertar un gran ACUERDO POLÍTICO NACIONAL encaminado a definir las reformas y ajustes institucionales necesarios para atender los retos que la paz demande, poniendo en marcha un nuevo marco de convivencia política y social” ACUERDO DE PAZ 1
Es decir, entonces después de la aprobación del plebiscito, las próximas decisiones quedan en manos de los partidos políticos y otros grupos sociales para definir un nuevo acuerdo social. Sería interesante tener adicionalmente una normatividad previa que regule los posibles nuevos intereses particulares de dichos grupos que participaran en la conformación del “gran ACUERDO POLITICO NACIONAL” y no se tengan sorpresas inesperadas de las nuevas políticas y reformas tributarias, sociales, económicas y laborales entre otras.
El Punto 1 contiene el acuerdo “Reforma Rural Integral”, que contribuirá a la transformación estructural del campo, cerrando las brechas entre el campo y la ciudad y creando condiciones de bienestar y buen vivir para la población rural. La “Reforma Rural Integral” debe integrar las regiones, contribuir a erradicar la pobreza, promover la igualdad y asegurar el pleno disfrute de los derechos de la ciudadanía” ACUERDO DE PAZ 2
Es importante destacar que tanto el impacto del conflicto armado, como del posible escenario de un postconflicto, obedecen a connotaciones disímiles, en el casco urbano en materia de violencia, la delincuencia común ha opacado gran parte de los fenómenos bifurcados entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP.
El Punto 3 contiene el acuerdo “Cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo y la dejación de las armas”, que tiene como objetivo la terminación definitiva de las acciones ofensivas entre la Fuerza Pública y las FARC-EP, y en general de las hostilidades y cualquier acción prevista en las reglas que rigen el Cese, incluyendo la afectación a la población, y de esa manera crear las condiciones para el inicio de la implementación del Acuerdo Final y la dejación de las armas y preparar la institucionalidad y al país para la reincorporación de las FARC-EP a la vida civil. ACUERDO DE PAZ 3
Suena bonito “preparar la institucionalidad y al país para la reincorporación de las FARC-EP a la vida civil” en esencia y en parábola a este párrafo se podría decir que, entonces, el problema del estilista no está en el vestir, sino en el cómo vestir y es de aquí, de donde surgen y se tejen las inquietudes y el temor de los ciudadanos que dicen NO al plebiscito.
En relación con la academia de estudios científicos, el economista, político y sociólogo italiano Vilfredo Pareto (1848-1923) desarrolló el concepto de Óptimo para aquella situación en la cual se cumple que no es posible beneficiar a una persona sin perjudicar a otra. En la búsqueda de un equilibrio con mejor bienestar, ambos agentes aceptan el intercambio hasta el punto en que este deja de generar beneficios. El Óptimo de Pareto se basa en criterios de utilidad: si algo genera o produce provecho, comodidad, fruto o interés sin perjudicar a otro, despertará un proceso natural de optimización que permitirá alcanzar un punto óptimo. Ese punto óptimo, conocido como Óptimo de Pareto. A la luz de estos criterios de la academia económica, se podría decir que lo que se pretende con la ejecución de políticas públicas frente a el éxito del SÍ al plebiscito es que dichas políticas estén orientadas a la benevolente dosificación de los posibles efectos inesperados de los tratados de paz, donde se cumpla el concepto de la teoría del óptimo del Pareto, es decir, conseguir la menor intensidad de efectos inesperados, en aplicación a los procesos de la erradicación del conflicto armado colombiano.
Algunos medios de comunicación colombiana (Caracol Televisión, Blu Radio y El Espectador) referente a los acuerdos de paz realizados en la República de Cuba entre el 23 de febrero y el 26 de agosto de 2012. Dichos medios publicaron sus cifras de encuestas realizadas sobre los colombianos a favor o en contra al plebiscito, entre el 12 y 15 de agosto, preguntando:
¿Si las votaciones para refrendar los acuerdos a que lleguen el Gobierno y las FARC fueran el próximo domingo, votaría usted a favor o en contra de dicho acuerdo?
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A favor |
67,5% |
| En contra | 32,5% |
Fuente: firma INVAMER contratada por caracol Televisión, Blu Radio y El Espectador
Por su parte, el periódico EL TIEMPO publico otras cifras de votación al plebiscito. Como se aprecia en el siguiente gráfico.

En este gráfico, hay un 51% que votarían al Sí y 48% que votarían No al plebiscito. Evidentemente existen diferencias entre las diferentes fuentes de información, estas diferencias en diversas ocasiones obedecen a intereses de índole político-económica, aunque bien, este no es el tema de discusión del presente escrito.
En esta encuesta del proyecto de investigación OPINÓMETRO COLOMBIA, 23 de agosto de 2016, realizada por la firma Encuestadora DATEXCO COMPANY S.A – OPINÓMETRO y publicada por el periódico EL TIEMPO, se señaló que la mayoría de los colombianos desean llevar a cabalidad la ejecución del proceso de paz, hay una parte en desacuerdo, básicamente estos colombianos sostienen sus argumentos bajo un sentido de incertidumbre a un posible escenario en condiciones caóticas como el elevado ajuste de la reforma tributaria, cambios de régimen político y excesivo poder adjudicado a los grupos desmovilizados, entre otros.
Y como dice el viejo y conocido refrán “Más vale malo conocido que bueno por conocer”, este es un cauteloso lema en el que se refugia gran cantidad de las opiniones del NO al plebiscito adicionalmente la complejidad de la violencia y presión social ejercida por parte de los grupos ilícitos de insurgencia y paramilitarismo, durante un poco más de medio siglo, han silenciado diversas manifestaciones críticas de la ciudadanía, lo cual incide en la generación de una débil participación democrática producto del temor a la libre expresión adicionalmente dicho temor a fomentado la impunidad de diversos actos delinquidos. El pueblo colombiano ha sido convocado a este 2 de octubre de 2016, a dar un paso que representaría un giro en la historia del conflicto armado y sus derivaciones (narcotráfico, paramilitarismo, limitaciones y enigmas del sector agrario entre otras).
En conclusión, ubicando en una báscula o en una balanza, la dicotomía entre los posibles efectos a los cuales temen los colombianos que votan por el NO (basados en la connivencia de una desfavorable reforma tributaria, cambios de régimen político y poder a los grupos desmovilizados, entre otros) confrontados a los efectos del SÍ (soportados en el desarme de las Farc, entrega de armas a la ONU y fuertes expectativas de la neutralización de la violencia por concepto del conflicto armado, entre otros). La siguiente ilustración sobre la aprobación al plebiscito, demuestra la disyuntiva a la cual se enfrenta el pueblo colombiano. El peso de los argumentos está en función de hacía que lado se volque la decisión.

Se debe estar consciente del proceso de paz no es impoluto, inapelablemente existen particularidades que se preferirían desarrollarse de diferente manera según su incumbencia y subjetividad de la sociedad civil y diferentes gremios e intereses particulares individuales, aun así se debe considerar seriamente que están convocados los colombianos a ejercer participación democrática (teniendo en alta consideración que los colombianos de esta contemporaneidad están convocados a incidir en la historia sociopolítica del conflicto armado después de tanto tiempo sin poder transgredir en la dinámica de este fenómeno social). Decisión que trascenderá en las futuras generaciones, esta decisiva fecha está en función de la ruptura a una guerra que ha dejado alrededor de 27.000 secuestros, 25.000 personas que continúan aun desaparecidas y más de 220.000 que han perdido su vida, además de cerca de 6´000.000 de desplazamientos forzosos y la destrucción de todo tipo de infraestructuras (puentes, oleoductos y ferrocarriles). Es importante recordar que no se está votando por la eficiencia del gobierno presidencial de Juan Manuel Santos sino por darle fin a una lucha armada que ha padecido el país durante un poco más de medio siglo, indiscutiblemente existen otro tipo de violencias y problemáticas nacionales como: desempleo, crisis agraria, pobreza, soberanía, delincuencia común y corrupción. No obstante, dichas problemáticas no desmeritan la importancia de la ejecución del proceso de paz.
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Javier Orlando Hurtado Díaz: Economista quilichagueño, estudiante de Maestría en Ciencia Política de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla – México.
Participación y liderato en diferentes grupos de carácter empresarial, social y profesional. Economista de la facultad de ciencias económicas y empresariales de la Universidad Santiago de Cali con formación en investigación social y docencia. Ha coordinado diferentes proyectos sociales juveniles, ha ejecutado diferentes eventos intencionados a la participación comunitaria municipal. Participación en diferentes seminarios y congresos universitarios con temáticas de Responsabilidad social empresarial, liderazgo y competitividad, entre otros. Además experiencia en docencia universitaria en instituciones educativas como ASEDER – Asesorías educativas para el desarrollo regional y Universidad Tecnológica Autónoma del Pacifico.



