HAUNTER 2013 (EMBRUJADA)


¿Por qué le gusta a uno el género de terror? ¿Por qué el gusto por ver la nebulosa de lo desapacible? ¿Está uno enfermo del gusto, afectado de estulticia, la percepción debe ser un resbaladero hacia el misterio? ¿Qué mal hay en esta psiquis que no se acostumbra fácilmente al rigor de lo terreno?
Con fotografía espectacular (lo cual es un juicio vulgar, un lugar común), Lisa, hermosa jovencita del cuento (que entre otras cosas se me hace exacta a mi hija, como si fuera la doble de ella… lo cual no debería anotar en estas líneas pero lo hago porque la escritura es un capricho, y ¡qué más capricho que pensar sobre algo que a lo mejor no tiene ninguna importancia!)… Lisa, digo, se encuentra entre mundos paralelos. ¿Lisa es Olivia, Olivia es Lisa? Confusión de identidades cuando la historia es un enredo y no se sabe si la vida es la muerte o la muerte es la vida… ¿Es lo mismo pero al revés, un reto sin entendimiento posible, el espejo devuelve la imagen pasada, de hace varios años, la comunicación es posible y la historia se repite a la deriva, porque en la dimensión desconocida todo es posible? ¿»Jugamos en el mismo laberinto una y otra vez, y nunca podremos morir»?
Toda ponderación en esta cinta se desplaza entre equívocos y enigmas, mientras la definición de la realidad no es algo seguro sino un extraño lugar de coincidencias inexplicables.
Vincenzo Natali, director, hace una interesante película (2013), con Abigail Breslin en el papel de Lisa, bajo el guión de Brian King. Puedes quitarte las sandalias para verla, porque el terreno que pisas en este filme requiere más bien de estados alterados de conciencia.
(Puede ver este filme en el link de abajo)




