En medio de la circulación masiva de contenidos en redes sociales, han proliferado tablas y gráficos que presentan cifras sobre muertes de miembros de la Fuerza Pública en Colombia sin soporte metodológico verificable.
Estos materiales simplifican la realidad, mezclan categorías y omiten el contexto del conflicto armado, lo que conduce a interpretaciones erróneas.
Por esta razón, se hace necesario ofrecer una lectura basada en fuentes oficiales y en la reconstrucción técnica de datos anuales, con el fin de aportar claridad, rigor y responsabilidad informativa a un debate que exige precisión y no especulación.
Los registros del Ministerio de Defensa se presentan por años y categorías como “afectación de la Fuerza Pública”, que incluyen muertes en combate, ataques, actos del servicio y otras circunstancias operacionales. Esto obliga a reconstruir los datos para lograr una lectura comparativa.
Con base en esa metodología, el periodo 2002–2010, correspondiente a los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez, concentra el mayor número de muertes de uniformados en las últimas décadas, con un estimado entre 13.500 y 14.400 integrantes de la Fuerza Pública fallecidos. Este comportamiento coincide con uno de los momentos de mayor intensidad del conflicto armado interno.
Para el periodo 2010–2018, durante los gobiernos de Juan Manuel Santos, la cifra cae de forma significativa a un rango estimado entre 2.700 y 3.100 muertes. Este descenso se relaciona con la transición hacia el proceso de paz y la firma del acuerdo con las FARC en 2016, que redujo de manera sustancial los enfrentamientos de gran escala.
Entre 2018 y 2022, bajo la administración de Iván Duque Márquez, la tendencia descendente se mantiene, con un estimado entre 1.300 y 1.600 uniformados fallecidos. En este periodo se observa una transformación de la violencia, caracterizada por ataques focalizados, emboscadas y acciones contra objetivos específicos.
En el actual gobierno de Gustavo Petro, con cifras aún en consolidación por tratarse de un periodo en curso, se estima un rango entre 700 y 1.050 muertes de miembros de la Fuerza Pública. Aunque no se registra una guerra abierta como en décadas anteriores, persisten dinámicas de violencia localizada en regiones como Cauca, Valle del Cauca y Catatumbo.
El análisis comparativo evidencia una tendencia según la cual el número de muertes de uniformados disminuye en la medida en que cambia la naturaleza del conflicto. Sin embargo, la violencia no desaparece, sino que se transforma.
En este contexto, cualquier intento de presentar cifras absolutas por gobierno sin explicación metodológica resulta incompleto. La comparación directa entre periodos desconoce variables fundamentales como la duración de los gobiernos, la intensidad del conflicto y las transformaciones de los actores armados.
Más que establecer una competencia de cifras, el análisis plantea una pregunta de fondo: qué tipo de guerra ha vivido Colombia en cada momento y cómo esa guerra impacta a quienes integran la Fuerza Pública.
Las cifras presentadas en este análisis se construyen a partir de series anuales oficiales del Ministerio de Defensa de Colombia, disponibles en sus portales de datos abiertos. Dado que el Estado no publica consolidaciones por periodos de gobierno, los resultados corresponden a una agregación técnica basada en registros anuales de afectación de la Fuerza Pública.
Fuentes:
https://www.mindefensa.gov.co/defensa-y-seguridad/datos-y-cifras/informacion-estadistica
https://www.datos.gov.co/Seguridad-y-Defensa/Afectaci-n-de-miembros-de-la-Fuerza-P-blica/8rpn-wpty
Otras publicaciones de Alfonso Luna Geller en Proclama del Pacífico: