Victorias y aciertos



Es muy satisfactorio acertar, predecir, obtener resultados y sobre todo ganar cada vez, más credibilidad y confianza de los lectores.
Repasando rápidamente algunas de mis columnas, me produce gran alegría observar que muchas anotaciones o consecuencias predichas, resultaron ciertas y realizadas en el panorama regional, nacional e internacional.
Aquí dijimos varias veces que las interceptaciones, con las cuales se inició la última investigación a Uribe, no tenían visos de legalidad así las hubiera autorizado la Corte e iniciado con ellas un proceso investigativo. El Tribunal Superior de Bogotá en su fallo de segunda instancia lo dijo muy claro, son interceptaciones ilícitas e ilegales y por eso no se tuvieron en cuenta como pruebas en contra de Uribe para el fallo. Esto afortunadamente pone freno de raíz a maniobras o a jugadas que podrían hacerse para interceptar a una persona sin cumplir con los requisitos legales.
Acerté en el deseo de que Trump obtendría un acuerdo de paz en el Medio Oriente y así se realizó con júbilo universal de todos los que queremos de verdad la paz y con desazón de quienes predican con sus palabras negativas la guerra, para justificar campañas políticas. Perdieron los retóricos y los malquerientes de Trump, quien fuera de las 7 intervenciones celebradas para obtener paz o detener confrontaciones mundiales llegó a la octava hace pocos días con la firma del acuerdo entre Tailandia y Camboya que se realizó en Malasia y que todos vimos por televisión.
Acerté también sobre el tema de las alocuciones del presidente Petro que se estaban convirtiendo en una trinchera política totalmente ventajosa por la intensidad de los horarios y la frecuencia con que se estaban haciendo en plena época electoral. Ahora puede transmitir sus Consejos de ministros y realizar alocuciones, pero bajo la observancia de requisitos legales, tal como lo advertimos y para asuntos de urgencia y de interés nacional, no para hacer política.
Predije también, que Milei ganaría en Argentina a pesar de un tropiezo anterior en las elecciones locales de Buenos Aires. La victoria fue holgada y se va a lograr la aprobación en el nuevo Congreso de la Nación de las propuestas que habían sido censuradas u obstaculizadas por el Congreso anterior.
En el Japón pronostiqué que ganaría la derecha y hoy gobierna con la primera ministra Takaichi.
En elecciones de Consejos de juventudes en Colombia resultó lo que pensamos, ganaron los jóvenes de los partidos tradicionales y la Colombia Humana ocupó uno de los últimos lugares.
Hablemos sobre el tema de la polarización en Colombia que tanto preocupa a los retóricos.
Las polarizaciones no son perpetuamente malas, a veces son necesarias, son casi imposibles las unanimidades, siempre habrá voces fuertes discrepantes en la democracia.
Son muchas las tesis que se escuchan sobre cada tema y esto es riqueza democrática y libertad de expresión y más cuando se trata de decisiones esenciales o fundamentales.
Lo importante es controvertir con decencia, con ideas, sin violencia, así esté polarizada la opinión pues lamentablemente se sigue alimentando la división desde el Palacio presidencial con agravios y ofensas contra la oposición.
Hay momentos en que la polarización se vuelve inevitable por los sentimientos políticos exacerbados.
Hoy Colombia está en una disyuntiva, o nos unimos las mayorías para salvar la Patria o permitimos que se siga por la ruta equivocada ya demostrada con resultados negativos. Por eso estamos polarizados y la clave está en discutir con argumentos y programas, con firmeza y convicción, pero sin furia, sin guerra, sino como seres maduros y responsables.
Hoy no es conveniente ni hay espacio para actitudes o candidaturas tibias o indecisas. Viene una gran coalición que ya empezó con Gaviria (Liberalismo) y Uribe (Centro Democrático) y a la cual se sumarán los Conservadores, Cambio Radical, parte del partido de la U, parte de los Verdes, el Mira y otros movimientos independientes. Esta coalición ganará las elecciones y volverá, como en Argentina, la euforia a los mercados y con ella la alegría a todos los colombianos.
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