UBLIME
Reinel Gutiérrez
En Colombia pasan muchas cosas, y en ese orden, que los niños sean víctimas de abuso y violencia por parte de sus padres, tíos, sacerdotes, profesores, y vecinos es perdonable.
Se perdona que los gobernantes del país se enriquezcan con el presupuesto municipal, departamental y nacional, formando la cadena de corrupción, que ya es cotidianidad y que no se puede controlar.
Se admite que muchos campesinos sean despojados de su tierra, y sometidos a arrinconarse en las ciudades. Es tolerable que un candidato diga que habrá mas trabajo y más trabajo, y que ya en el poder incumpla.
Se tolera el salario mínimo que es para vivir siempre en la miseria, que los humanos enfermos sean un cliente potencial para las empresas negociadoras de la salud.
Es perdonable que unos avivatos con un libro negro, un garaje y una «carreta» incontenible se vuelvan afortunados cobrando diezmos, con a la promesa que a la gente se le multiplicará su aporte.
También es aguantable, que esos mismos señores posen de milagrosos.
También la inseguridad con robos, atracos y muerte en las calle.
Se ve bien que haya pandillas juveniles, secuestradores, borrachos drogadictos, promeseros, estafadores, mendigos, usureros, captadores de dinero por una cosa y la otra, desidia en la educación, negociados por debajo de la mesa, enfermedades, epidemias, inundaciones, derrumbes, mala fortuna y otras cosas, pero lo que los colombianos no perdonan es que la cantante Shakira, en vez de sublime haya entonado ublime. Eso sí es condenable, y esa mujer debe tener como mínimo la casa por cárcel, ser llamada a juicio cuanto antes, y ser deportada desde donde se encuentre.
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