Tristeza caucana infinita


Tristeza caucana infinita.
Con mi corazón contrito de DOLOR CAUCANO, compungido y lleno de tristeza infinita, escribo estas palabras y esta columna para ustedes amables lectores (as), pensando, meditando y reflexionando en los últimos hechos de orden público, acaecidos en nuestro gran y bello departamento del Cauca, nuestra patria grande que nos vio nacer, haciéndolo cimbrar y zarandear de manera violenta sin ninguna necesidad, a la manera de esos temblores y terremoto en Popayán, acaecidos el jueves Santo 31de marzo de 1983, hace ya 41 años, cuando se produjeron dos leves y continuos movimientos sísmicos y el fuerte terremoto que durante 18 segundos eternos afectaron seriamente a Popayán, destruyendo gran parte de la capital caucana y con daños a Cajibío, Timbío y Piendamó.
Recordemos brevemente a vuelo de pájaro, por ejemplo, lo sucedido el pasado domingo 26 de mayo del presente año a plena luz del día, cuando los quilichagüeños fuimos testigos de un “bombazo”, controlado en buena hora por la fuerza pública, en plena vía carreteable en la salida para Timba, Cauca, cerca al barrio San José, cuando todos (as), fuimos estremecidos por dicha explosión controlada. Igualmente, en la madrugada del lunes 20 de mayo del presente año, un ataque perpetrado por las disidencias del Estado Mayor Central (EMC) de las Farc, a la población de Morales, Cauca, dejó un saldo trágico de dos policías y dos civiles fallecidos. Siguiendo con el viacrucis caucano, sigue con más tristeza y zozobra en Suárez, Cauca, cuando el martes 28 de mayo de 2024, fue atacada la Estación de Policía de ese municipio, por la mañana, en momentos en que los niños y niñas de la Institución Educativa “Técnico Agrícola”, cercana a ella, estaban en clase, y en las redes sociales los mostraban resguardados debajo de los pupitres, entonando cánticos, alabanzas y oraciones, guiados por la acción valiente de la maestra. Una situación parecida, ocurrió en Corinto, Cauca, cuando los estudiantes del colegio “José María Obando”, cerca de la Estación de Policía, hacen ensayos de protocolos de actuación para salvaguardar la vida de los niños y jóvenes estudiantes.
Nuestro gran departamento del CAUCA, así con mayúsculas, no es así como lo pintan y estigmatizan los grandes emporios de comunicación. Les comparto una píldora de cultura general: es uno de los departamentos más antiguos de Colombia, pues ya existía en 1886 y tiene sus orígenes en el descubrimiento y conquista de América, cuando sus tierras fueron habitadas por los indígenas de las culturas Páez, Guambiano, Avirama, Totoró, Polindara, Paniquitá, Coconuco, Patía, Bojole, Chapanchica, Sindaguas, Timba, Jamundí y Cholo, distribuidos en su mayora sobre las cordilleras Central y Occidental.
A partir de esos datos históricos podemos y debemos sentirnos orgullosos de nuestra CAUCANIDAD, que tanta falta nos hace, siendo la manera en que los caucanos de verdad, nos debemos mostrar de verdad, en todos los sentidos y contextos, ahora que estamos sufriendo en carne propia las tragedias de antes, pues nunca el Cauca, ha sido así.
PARA PENSAR Y MEDITAR: “UNA AFLICCIÓN VERDADERA NOS HACE MÁS ACCESIBLES A LA DICHA”. (CHARLES DICKENS).
“LA VIRTUD RESPLANDECE EN LAS DESGRACIAS”. (ARISTÓTELES).




