Temístocles Ortega denuncia abandono del Estado en el Macizo

“Dejar hacer, dejar pasar no puede ser la respuesta”

El senador Temístocles Ortega no duda en calificar la situación del Macizo caucano como de extrema gravedad. Con la serenidad de quien conoce cada rincón de la región, pero también con la urgencia que le transmiten sus comunidades, asegura que lo que allí ocurre es una tragedia silenciosa que el Estado no puede seguir ignorando.
“Los líderes me cuentan que los jóvenes desertan de las escuelas por miedo a ser reclutados. Las cifras que recibo de los docentes hablan ya de un 15% de deserción. Y, mientras tanto, los asesinatos se cuentan por decenas. Nadie debería aceptar esta realidad como si fuera normal”, afirma.
La vida bajo control armado
Ortega explica que en el Macizo el miedo se ha institucionalizado. “El control que ejercen el ELN y las disidencias de las antiguas Farc es real. Deciden quién entra o quién sale, a qué hora debe encerrarse una familia y cuándo debe abrir o cerrar un comercio. Esto no es convivencia, es sometimiento”, sostiene.
El impacto, advierte, va más allá de la seguridad. “Toda actividad económica, social y productiva está condicionada. Y lo más grave: las comunidades, por temor, se ven obligadas a obedecer órdenes, a mostrarse neutrales, para no ser señaladas como cercanas a un grupo u otro”.
Jóvenes atrapados en el miedo
El exgobernador del Cauca pone el foco en los jóvenes: “Ellos no desertan porque quieran. Desertan porque temen. Y porque saben que la amenaza del reclutamiento es real”. Según Ortega, los profesores luchan contra esta realidad sin respaldo oficial: “Hacen lo que pueden, pero están solos”.
Aun así, reconoce que la juventud resiste. “Algunos se han organizado para no dejarse arrastrar, buscan caminos de prudencia, de diálogo comunitario. Es admirable, pero insuficiente si el Estado no llega”.
Gestiones y llamados al Gobierno
El senador recuerda que ha expuesto esta situación directamente al presidente de la República, al ministro de Defensa y al ministro del Interior. “He pedido una intervención integral y efectiva. Aquí hay derechos sistemáticamente violados. No basta con enviar uniformados de manera temporal. Se necesitan inversiones sostenidas, presencia de autoridades civiles y programas de desarrollo. De otra forma, el abandono seguirá alimentando la violencia”.
Entre la esperanza y el olvido

Ortega reconoce la capacidad de resistencia cultural de las comunidades, pero no oculta su frustración: “La gente sigue cuidando su cultura, protege a sus familias como puede. Pero también me dicen con claridad: estamos solos, a merced de los actores armados”.
El panorama es duro: cultivos ilícitos en pequeña escala, explotaciones mineras históricas y una economía frágil que, según Ortega, son caldo de cultivo para que los grupos armados mantengan su control. “La situación es real, grave y compleja. Y no se puede seguir ignorando”, concluye.
“Yo no puedo quedarme callado mientras el Macizo caucano se desangra. Repito: he hablado con el presidente, con los ministros, con las autoridades, y seguiré insistiendo: este pueblo no está pidiendo favores, está exigiendo derechos. Y esos derechos deben cumplirse ya, antes de que la indiferencia nos cobre más vidas”: senador Ortega Narváez.
Defensoría del Pueblo
La Defensoría del Pueblo ha emitido alertas y advertencias sobre los riesgos para los ecosistemas y la biodiversidad en el Macizo Colombiano debido a la minería, los cultivos ilícitos y la falta de control institucional, y ha instado a las autoridades a implementar medidas de protección y restauración ecológica, así como a tomar acciones frente a la violencia de grupos armados en la zona que ponen en riesgo a las comunidades.
La Defensoría instó a la implementación de planes de restauración ecológica y a abordar las vulnerabilidades que generan los riesgos.
Se emitió una Alerta Temprana de Inminencia 008 de 2025 por el aumento de la violencia y el riesgo de violaciones a los derechos humanos en el Cauca, debido a las confrontaciones entre grupos armados ilegales que buscan el control territorial en una zona estratégica por su conexión con el Macizo.
La alerta responde a la creciente presencia y accionar de grupos armados ilegales en una zona considerada estratégica por su conexión con el macizo colombiano, el cañón del Micay y los corredores de movilidad hacia el Pacífico y Nariño.
Entre los hechos que motivaron la advertencia se encuentran el aumento de amenazas contra la población civil, desplazamientos forzados e instrumentalización de personas por parte del Frente Carlos Patiño, perteneciente al Bloque Occidental Jacobo Arenas y bajo el mando de alias Iván Mordisco.
Además, la Defensoría alertó sobre el posible ingreso de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y de células urbanas del Ejército de Liberación Nacional (ELN), vinculadas a los frentes José María Becerra y Manuel Vásquez Castaño.
La confluencia de estos actores ha derivado en una confrontación armada con graves consecuencias para los habitantes.



