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Miércoles, 7 de octubre de 2026
viernes 29 junio, 2018 a las 11:57 am

SU MAJESTAD EL FÚTBOL

SU MAJESTAD EL FÚTBOL
JÓVENES SOLISTAS EN LA SALA BEETHOVEN DE CALI
Por Leopoldo de Quevedo y Monroy

SU MAJESTAD EL FÚTBOL

SU MAJESTAD EL FÚTBOL
Imagen de referencia, tomada de: https://bit.ly/2KxVd88

Ha comenzado el mundial de fútbol. Y Colombia es uno de los protagonistas. El telón de fondo es que su equipo goza del privilegio de poseer en su nómina a Yerry Mina. Nunca antes un solo jugador es el orgullo no solo del país sino que su fama se ha extendido y su proeza ya llena los periódicos de todo el mundo y de los noticieros. Por él Colombia ha superado el escollo de pasar la primera gran prueba de los octavos de final contra Senegal que ha quedado en la arena.

No apenas comienza la eliminatoria y Colombia se ha alzado sobre este rival que en la cancha se mostró con todas las garras de un león africano. Con solo un gol de cabeza ante un tiro de esquina ante el equipo de Senegal Yerry Mina se convirtió en el héroe de este decisivo juego del Grupo H en la ciudad de Samara, Rusia en los octavos de final de la eliminatoria y Colombia se ha metido como ganador con seis puntos.

La figura segura de Mina y su alegría han servido para que Colombia empiece a labrar el camino de su participación en la justa más importante del fútbol en el mundo. Nuestra patria se ha ganado un cupo al lado de un contingente de equipos que superaron los escollos en las primeras eliminatorias.

Estos integrantes de la Selección comandada por el entrenador, el argentino José Pékerman ya tienen en Mina un filón de oro para defender el arco a lo largo de toda la eliminatoria.

Yerry ya anotó su primera cuota en esta edición ya gloriosa para nuestro fútbol patrio.

Vendrán luego otros partidos y gestas de sudores y fintas a lo largo de la corta o extensa eliminatoria. Hay jugadores vernáculos de aquí y de allá, que juegan en casa o en el exterior y que pasean nuestra imagen por TV y en estadios a reventar. Son épocas de fiestas y banderas y viajes, de lesiones e ilusiones. Nuestro fútbol se vende y se muestra en canchas y ante colores que identifican otras naciones. Es época de cosecha y de siembra. No solo es espectáculo y competencia. También es una manera de sopesar lo que somos.

Pasaron las épocas de «Bolillo» y Maturana cuando se viajaba con vestido de gala y corbata. La etiqueta era una señal de la «selección». Hoy es la era de resultados y verdades. Lo importante no es la imagen sino el juego, la experimentación, el aprendizaje. Hay rotación en un mundo donde todos son iguales. Ya no hay reyes que juegan en Inglaterra o Argentina. Hoy vale el de Guachené en Puerto Tejada o el que

la suda toda en el equipo.

La experiencia y serenidad de Pékerman le ha dado solidez a la escuadra. Entra a la cancha con la mirada al arco y la entrega en los 90 minutos. Es un equipo nacional y con responsabilidad grupal.

28-06-18                                    6:05 p.m.

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Otras publicaciones de este autor, aquí: http://www.proclamadelpacifico.com/tema/noticias-proclama-del-cauca/opinion/leopoldo-de-quevedo-y-monroy/