SELECCION COLOMBIA
Nuestro país es una zona convulsionada del planeta, en lo social, económico, político y militar, agregándole a esto lo cultural, tradicional, religioso y el costumbrismo. Diariamente los acontecimientos en Colombia son diversos, y forman parte del impulso personal de cada uno de los habitantes, ya sean cultos o ignorantes.
Los diarios, la televisión y la radio, cada día reseñan los hechos normales, increíbles, insólitos, violentos, positivos, gloriosos etc. Una señora da muerte a su pequeño hijito por razones que no son explicadas suficientemente. Otro senador resulta comprometido con la parapolítica, un político va a parar a la cárcel, un padre viola a sus hijas desde que tenían 8 años de edad, aparecen más desplazados en las calles, abunda la prostitución, la drogadicción y la mendicidad.
Colombia va a Miss Universo y su nombre es dejado en alto por la candidata, el presidente no quiere dejar el poder y se aferra fuertemente, una mina explota y mueren 3 niños, aumenta el número de jóvenes que se suicidan, todo listo para los carnavales de Pasto y de Barranquilla, como también la feria de las flores, las corridas de toros, el festival del diablo, el día de la pereza, el concurso de mentirosos, Teo no hace goles en la selección, a un político le encuentran millones y millones de pesos en su casa, San Agustín no puede hacer el milagro de tapar bien en la portería del equipo nacional de futbol, y el gobierno no quiere tener piedad (Córdoba), para el rescate de los retenidos por la guerrillla.
Mucha gente duerme en las calles, y hace fila para pedir limosna, mientras que la gripa porcina burla los escoltas y ataca al jefe del Estado, y las cadenas radiales transmiten música que invita a bailar a toda hora. A todo el acontecer nacional se suman los tiroteos, las pandillas juveniles, la violencia intrafamiliar, los carnavales gastronómicos, las procesiones religiosas, el avance de los cultos evangélicos, el juego de lotería, chance, venta de plátanos hasta en la puerta de los palacios de gobierno, la pereza de los profesores para dictar clases, los paros, la oposición, el referendo, la corrupción, la perdida de dineros del Estado, el enriquecimiento ilícito de alcaldes, gobernadores, diputados, concejales, ministros, senadores y representantes.
Todo es una confusión, como la que se ve en el equipo de fútbol que hace llenar de esperanza a los colombianos, pero que les produce infarto, desespero y estrés a granel. Geovvany Hernández toma el balón, gira a un lado y a otro, Teo corre a su lado, y el otro Geovvany quiere utilizar su mágica izquierda pero las cosas no resultan.
Se forma un gigantesco incendio forestal, un recién nacido es abandonado en la calle, el técnico de la selección se toma la cabeza del susto, en el congreso se habla de la dosis personal, hoy la selección juega como nunca y pierde como siempre.
Los colombianos se confunden al no entender qué es lo que quiere el presidente, cómo superar la crisis en salud y educación, qué es la yidis y la parapolítica, qué es el intercambio humanitario, los falsos positivos, el salario mínimo, el clientelismo, la reelección, el narcotráfico, y sobretodo, se aturden cuando no encuentran claridad para manejar un balón. Aquí, en esta eliminatoria, y en el duelo entre Álvaro, Hugo y Rafael, les ha ido mucho mejor a Ecuador y Venezuela, que a Colombia.
Así confundidos en todos los planos, los colombianos difícilmente volverán a un mundial, así se hagan todos los esfuerzos, entren con fuerza y hasta se hagan ruegos celestiales. El estado anímico debe estar cimentado en el bienestar colectivo y cuando una selección salga a competir tiene que demostrar unidad, decisión, optimismo, entendimiento, y poseer metas claras, no solo en el balompié, sino en todos los campos.



