Unas 62 personas fallecieron y 40 más resultaron heridas por un deslizamiento de tierra ocurrido en la madrugada del lunes en el municipio de Salgar, tras fuertes lluvias.
Luego de la tragedia, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, anunció las medidas que se tomarán, entre las que se destacan el suministro de agua potable con carrotanques, la entrega de subsidios de arrendamiento y de 500 mercados y kits de ayuda humanitaria, la reconstrucción de las casas destruidas a través del programa de Viviendas Gratis, el restablecimiento de los servicios públicos, la remoción de escombros, ayuda sicosocial para las familias afectadas, la presencia del Icbf para atender a niños que se quedaron sin padres y la intervención del Fondo de Adaptación para las obras de mitigación del riesgo, entre otras.
Luego de sobrevolar la zona de desastre en Salgar, Antioquia, y de una reunión que sostuvo con el director de la Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres, Carlos Iván Márquez; el gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo; la alcaldesa Olga Eugenia Osorio, los organismos de socorro y la Fuerza Pública, el presidente Juan Manuel Santos anunció un paquete de ayudas para las familias que resultaron damnificadas por la avalancha ocurrida en este municipio.
Entre dichas ayudas se cuenta el aprovisionamiento de agua potable con 25 carrotanques mientras se restablece el servicio de acueducto y la entrega de 500 mercados y kits de ayuda humanitaria de emergencia, así como de subsidios de arrendamiento para las personas que se quedaron sin techo.
El mandatario garantizó que el programa de Viviendas Gratis beneficiará con casas nuevas a las personas que perdieron sus viviendas en la tragedia, al tiempo que anunció la disponibilidad de retroexcavadoras y volquetas para realizar la limpieza de los escombros que dejó la avalancha y ayuda sicosocial para las familias afectadas por parte de un equipo de la Cruz Roja.
De igual manera, el Fondo de Adaptación asumirá las obras de mitigación para prevenir que nuevos desastres vuelven a ocurrir en Salgar.
Cadáveres de las personas que perecieron en la tragedia
Los cadáveres de las personas que perecieron en la tragedia serán trasladados a Medellín, y luego serán devueltos a Salgar los de quienes quieran que sus seres queridos sean sepultados en la localidad.
“¿Qué estamos haciendo en concreto para ayudar a todas las personas víctimas y a los que necesitan de ayuda? Lo primero son los cadáveres. Esos cadáveres tienen que trasladarse a Medellín. ¿Por qué no se dejan aquí en Salgar? Porque no existen las capacidades técnicas. No existen ni siquiera los cuartos fríos y sería un desastre dejarlos aquí. Por eso vamos a trasladar los cadáveres a la mayor rapidez posible, hacer su identificación, persona por persona, y regresar los cadáveres de todos los que quieran que sus seres queridos sean enterrados aquí en Salgar. La Policía, con Medicina Legal, se encargará de todo este proceso. Mientras tanto habrá un contacto de la Cruz Roja con Medicina Legal para decirles a los familiares cómo va evolucionando la identificación de estos cadáveres y de sus seres queridos”, explicó Santos.
«Durante las últimas 21 horas, el país ha vivido momentos de angustia (…) el reporte indica que 62 fueron las víctimas fatales y más de 40 personas heridas», informó en un comunicado la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), que lidera las operaciones de unos 166 socorristas.
El último balance era de al menos 61 muertos y 37 heridos. El deslave de piedras, troncos y lodo, ocurrido hacia las 3:00 am, se produjo tras intensas precipitaciones en los últimos días en este municipio, de topografía montañosa y surcado por múltiples cursos de agua, ubicado a unos 100 km al suroeste de Medellín.
El deslizamiento de tierra arrasó con el poblado de La Margarita, uno de los cuatro del municipio, que prácticamente «quedó borrado del mapa», dijo la alcaldesa de Salgar, Olga Osorio. La tragedia, que según las autoridades ha afectado a unas 30 familias y dañado 31 viviendas, sorprendió a los vecinos durmiendo.
«Estábamos en la cama cuando sentimos la fuerza de la quebrada. El agua y los palos no nos dejaban abrir la puerta, pero en un desespero mi hijo la tiró abajo y logramos escapar. Estamos vivos de milagro», contó a la AFP Consuelo Arredo, de 66 años, muy consternada, pero aliviada de tener a su familia a salvo.
Las autoridades temen que el número de muertos siga aumentando, ya que la zona, declarada de calamidad pública, se encuentra anegada y cubierta de barro y escombros. En el lugar, sin servicio de agua potable, electricidad ni gas tras la emergencia, varios vecinos retiraban a paladas barro del interior de sus casas para recuperar los pocos enseres que podían, en tanto volquetas removían restos del alud. Rescatistas, perros especializados, kits de ayuda humanitaria y agua potable fueron enviados a la zona, donde viven unas 17.600 personas, informó a los medios de comunicación Ana Carolina Gutiérrez, portavoz de la Cruz Roja, que abrió una recolecta de alimentación y cobijas en Medellín.




