Santander de Quilichao: Ciudad-Región (2ª parte)


En informe anterior, el secretario de Planeación Municipal, Pablo Bastos, destacó la continuidad que han tenido los recientes alcaldes buscando convertir a Santander de Quilichao, en Ciudad Región, a partir del Plan de Ordenamiento Territorial del 2002 y un ajuste hecho en 2011, enumerando los principales proyectos ejecutados durante sus mandatos.
En la administración de Juan José Fernández, concretaron obras de saneamiento básico, como la construcción de celdas para tratar residuos sólidos en el relleno sanitario de Quitapereza, obra parcial que tuvo tropiezos por no cerrar el lote y permitir el reciclaje en el sitio de depósito antes de rellenar los residuos sólidos, lo que acaba de costarle a los entonces alcalde y al gerente de Emquilichao, Wilson Zapata, una sanción de la Procuraduría General.
J.J. Fernández También aseguró el abastecimiento permanente de agua potable, al construir nuevos tanques de almacenamiento y floculación, automatizar el proceso de cloración, dotación de laboratorios: físico y químico y al instalar 25 kilómetros de tubería, desde la bocatoma de Mondomo a la planta de tratamiento en la cabecera municipal. En construcción de vivienda lograron jalonar subsidios estatales para dos urbanizaciones de interés social. También se propuso al ministerio de Salud construir un nuevo Hospital de Tercer nivel. Esta propuesta quedó en trámite para que la retomara su sucesor Eduardo Grijalba, quien replanteó el proyecto en otro sitio proponiendo canjear el lote en la plaza de ferias por uno de Hernando Betancur; pero después de gran controversia y críticas, al noroeste de la cabecera municipal adquirió amplios terrenos para construcción del nuevo hospital, el terminal de transportes y la construcción del “Centro de negocios agroindustriales del Norte del Cauca”.
Para el hospital ya está abierta la licitación y cerca de $30.000 millones para iniciar obras. Sobre el traslado de la galería y el terminal, están organizando empresas de economía mixta para dotar los terrenos de servicios públicos. Para la nueva central de abastos requieren de vías anchas, bodegas para mayoristas de productos agropecuarios, locales para vendedores minoristas internos y externos y servicios complementarios como supermercado, restaurantes, cafeterías, hostales, etc., según estudios realizados por un equipo interdisciplinario de profesionales de la universidad del Cauca, que en el 2016, en un video, expusieron el proyecto arquitectónico. El costo inicial de las obras fue avaluado en $46.000 millones, que deberán gestionarse con recursos públicos y privados integrados en empresa mixta, en la que el municipio aportaría el lote y gestionaría aportes del Departamento y la Nación.
Sobre el manejo del relleno sanitario, durante la administración de Grijalba y gerencia de Andrés Sadovnik, en Emquilichao, afrontaron problemas en el manejo de lixiviados con sanción de la CRC al cerrar el relleno, debiendo acudir a Yotoco, asumiendo mayores costos y con cabildos indígenas reclamando propiedad sobre más de 100 hectáreas de Quitapereza, 14 Has, delimitadas para el relleno.
Durante la gobernación de Ortega y la alcaldía de Grijalba, como alivio al azote de la violencia en la región, el Gobierno Nacional anunció aportes por más de $600.000 millones para el Contrato Plan del norte del Cauca, a ejecutar en la construcción de vías e infraestructura en salud y educación, así como en el apoyo a proyectos productivos en los municipios del nororiente. Con recursos del contrato Plan financiaron la construcción del nuevo hospital regional y la ciudadela universitaria, en el lote de 23 hectáreas que la Gobernación le cedió a Uni-Cauca, en el barrio San José, cuyas obras pronto iniciarán. El municipio también cedió un lote de tres hectáreas para la nueva sede regional del Sena, cuya construcción fue iniciada durante la alcaldía de Álvaro Mendoza.
Entre las principales obras ejecutadas durante la administración de Eduardo Grijalba, hay que destacar el inicio de la construcción y pavimentación de un tramo de la carretera entre la vereda de San Pedro y el corregimiento de Mondomo, para desembotellar varias veredas ubicadas en la diagonal entre el nororiente y suroeste del municipio, facilitando mercadeo de productos agropecuarios y actividad inmobiliaria. También la construcción de numerosas viviendas de interés social, la mayoría en predios de la hacienda La Samaria, adquirida durante la alcaldía de Aldemar Ríos y la pavimentación de calles en todos los barrios. Un lunar en este período fue el auge de la minería ilegal causando graves daños en diferentes puntos del municipio y especialmente en la vereda de San Antonio, donde con total libertad destruyeron el entorno ambiental del río Quinamayó, hasta presentarse el derrumbe de unos de los túneles excavados para sacar oro, con la muerte de 13 personas. También hubo críticas por la profusión de contratos sin licitación previa.
En el próximo informe tocaremos sobre otros proyectos emprendidos por anteriores alcaldes, sus logros y tropiezos, el nuevo POT y la gestión del alcalde Álvaro Mendoza.



