SALVANDO AL CAUCA
JOSE LOPEZ HURTADO
Uno de los precandidatos a la Gobernación del Cauca indicaba, con razón, que las riquezas naturales de la región—aguas en abundancia, todos los pisos térmicos, inagotable riqueza en flora y fauna, etc.— se habían malogrado por sucesivos gobiernos enredados en intereses politiqueros o personales, cuando no carentes de una verdadera voluntad para hacer las cosas.
Y que esa situación privilegiada, pero subutilizada, contrastaba con la mentalidad del caucano, indolente y perezoso, a la que habría sido inducido desde tiempo atrás por su propia dirigencia, hasta hacerle creer en la misteriosa existencia de un maldito designio del que no podía escapar. Buen argumento que permite hacer un examen para redefinir responsabilidades en el atraso secular del Cauca, pero más propio de la sociología política, como de los avanzados estudios de la genética en Colombia.
El estudio puede esperar, lo que no da tregua a escasos cinco meses de las elecciones, es la presentación seria por parte de los candidatos de propuestas viables que consulten las necesidades insatisfechas de la región, la que se percibe cada vez más atrasada en las cifras del desarrollo colombiano. Es el clamor de cada cuatro años, y ya las palabras parecieran perder todo sentido frente a la cruda realidad de ésta frustrante situación.
El último registro de las tribulaciones domésticas es el dato publicado hace algunos días por parte de Medicina Legal, en el que figura el Cauca, Valle y Nariño, como los departamentos más violentos del país en 2010, a razón de 40 asesinatos de cada 100 ocurridos a nivel nacional, a pesar de los ostentosos anuncios del gobierno anterior sobre seguridad ciudadana, batallones de alta montaña etc. etc.
Para re-direccionar recursos y utilizar nuevos talentos , así como para tratar de recuperar esfuerzos dilapidados, el Cauca necesita elegir como Gobernador un Gerente con visión proactiva, con metas y objetivos, que estimulen los buenos resultados y repotencie instrumentos para lograrlos, como en la empresa privada. Pero eso sí, en esta nueva etapa de transparencia en la gestión pública en la que viene siendo acompañado el gobierno del Presidente Santos por parte de la Fiscalía y la Contraloría General de la República, se necesita antes que todo, de una pulcritud a toda prueba de quien deba dirigir los destinos del departamento. Pulcritud y honestidad que sean garantías ciertas en el manejo del erario público, máxime cuando quien resulte favorecido en las elecciones de octubre, deberá ejecutar los recursos de las regalías, en los que el Cauca participará generosamente y en los mismos del Plan Departamental de Aguas (PDA), a ver si por fin salimos de ésta lamentable situación de atraso y desempleo.
Ojalá que los resultados electorales y la propia gestión del mandatario escogido no sean otro eslabón en la frustración histórica de nuestra región. Porque de serlo, no habría otra posibilidad que decretar la muerte y entierro geopolítico de ésta sección del país. Sin más consideraciones.
NB. Lea a parir de hoy y durante la semana entrante, nuestros artículos sobre temas internacionales en los diarios nacionales y extranjeros anunciados en distintas oportunidades.
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