Ir al contenido principal

Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias

Pico y Placa Sábado:
Popayán No aplica
Cali No aplica
Sábado, 3 de octubre de 2026

Running, ciudad y ciudadanía

Running,-ciudad-y-ciudadanía.
Running, ciudad y ciudadanía
Running, ciudad y ciudadanía

Running, ciudad y ciudadanía.

El ser humano siempre ha corrido. En la Antigüedad, la subsistencia dependía de la resistencia y velocidad para cazar. En Grecia y Roma, correr era una parte importante de los espectáculos que se celebraban para honrar a sus dioses. En Grecia nacen los Juegos Olímpicos y el atletismo, el término empleado era pentatlón. En la Edad Media, correr servía para resolver disputas entre rivales o como entretenimiento para las familias reales. En el siglo XIX, en Inglaterra, al correr se le empieza a dar forma tal como se le conoce actualmente y nace el atletismo.

Pero no es hasta 1960 cuando correr de manera recreativa -running- empieza a crecer exponencialmente. Hoy cuenta con más de 30 millones de personas que participan anualmente en maratones en todo el mundo.

Running, ciudad y ciudadanía

La idea de correr como actividad no competitiva apareció en un artículo en “The New Zealand Herald” en febrero de 1962. Se hablaba de un grupo de personas que se reunían una vez a la semana para correr y así mejorar la condición física y socializar. Era el Auckland Jogging Club, liderado por Arthur Lydiard, un corredor y entrenador de atletismo de Nueva Zelanda al que se le atribuye ser el pionero en promover correr por salud y sentar las bases de las maratones.

Ciudad y ciudadanía son dos conceptos relacionados que abren la oportunidad de repensar la ciudad desde el espacio público como lugar de encuentro y construcción de cultura ciudadana. El espacio público es el que hace visible a una ciudad. Sin espacio público los ciudadanos no existen, son meros convidados de piedra. El uso del espacio público es un termómetro para medir qué tipo de ciudad es y cómo viven sus habitantes.

En Santander de Quilichao, por lo menos dos iniciativas que conozco, Quilirunner´s y La Grupeta Pavé, están abriendo espacios de deporte, socialización y cultura ciudadana. No hago una lista de los promotores de tales iniciativas porque puedo dejar por fuera a alguien y me daría pena la omisión. A ellos, los líderes, mil gracias.

La idea es muy sencilla. Nos encontramos los lunes, miércoles y viernes (Quilirunner´s) y martes y jueves (La Grupeta Pavé) en un lugar previamente escogido, entre las 6:30 y 7:00 pm. Los profesores (voluntarios que lo hacen con amor, pasión y profesionalismo) dirigen la activación, dan la indicaciones y salimos a correr por las calles de Santander. Correr ya hace parte del paisaje urbano y rural. Los ciudadanos espectadores observan, la cultura deportiva se difunde, deja de ser una moda, se convierte en una costumbre.

Correr es una rumba, es un hechizo. Correr es saludable, ayuda a combatir la ansiedad y el estrés, ayuda a disminuir la grasa corporal, ayuda a descansar mejor, aumenta la autoestima. En suma, correr es vida.

Por lo pronto “correr”, como lo proponen las dos iniciativas, es un camino, de los muchos que existen, para construir ciudad y ciudadanía. El espíritu de correr descubre la exaltación de valores humanos y cualidades físicas, que ponen a prueba al individuo que lo ejerce y a la comunidad que los observa.

La política pública centrada en el deporte proyecta, incentiva y determina transformaciones del ciudadano, para acercarlo cada vez más a encarnar un ideal de hombre que reconoce en el movimiento humano un potencial para la consolidación de los valores democráticos.

Running, ciudad y ciudadanía

Santander de Quilichao enfrenta hoy muchos conflictos. Entre las principales problemáticas están: la inseguridad, la corrupción, la violencia, el reconocimiento de los derechos y la movilidad, lo cual ha impulsado una serie de políticas públicas en la búsqueda de una sociedad más democrática, justa y en paz.

Quilichao en esta materia pasa raspando, le daría un 3.0. La mayoría de los mandatarios de turno han dilapidado grandes oportunidades, el poder los ha obnubilado o no están preparados para el ejercicio de gobernar. Vaya uno a saber.

Correr (o practicar otro deporte, el ciclismo, el fútbol, la natación, el ajedrez, entre otros) ponen en evidencia que las prácticas tienden a ser muchas y diversas para cada ciudadano. Los niños y jóvenes, las mujeres, la comunidad LGBTI+, los grupos étnicos, los adultos, los trabajadores, las familias comprenden y difunden una idea de la práctica deportiva que conlleva a prácticas ciudadanas y representaciones del individuo.

Es así como se comprende que desde el deporte -en cuanto categoría- y la práctica deportiva -como manifestación del individuo- se conduce a la construcción de múltiples formas de construir la ciudad desde la igualdad, las representaciones simbólicas y construcción de identidad en los ciudadanos.

De igual manera, la tensión entre los gobernantes (que no creen en el deporte porque no da votos o algo más) y las prácticas espontáneas que surgen inicialmente como resistencia frente a la intención de normalizar las expresiones del individuo, dan origen a formas diversas de ejercer la ciudadanía, mostrándose como una forma de ejercicio político del ciudadano.

Esto último es lo que hacen los Quilirunner´s y La Grupeta Pavé. Un ejercicio democrático y de construcción de ciudadanía.

**********************
Lee otros artículos del autor aquí

Guido Germán Hurtado Vera

Articulos relacionados