RECORDANDO A MARIATEGUI

¿Cuándo los crímenes de la Inquisición se pagarán? por ejemplo, el de Atahualpa, que según José Carlos Mariátegui aparece como la primera condena eclesiástica en el Perú y por lo tanto en América Latina.
Armando Orozco Tovar
Los dominicos, dueños y señores del Santo Oficio de la Inquisición, se posesionaron después de la conquista de los templos inkaicos puesto que ella era una empresa de cruzados, según el peruano que dice: “Mientras el puritano anglosajón en Norteamérica colonizaba, el conquistador español concluía el Medioevo con su empresa de caballería. Los conquistadores al final se consumieron en la cruzada de la conquista transformándose luego en terratenientes con la posesión de la tierra de los indígenas: “Quemaron sus naves” a lo Cortez en México, para romper con la Corona, dueña de todo lo conquistado. La desarticulación de Pizarro con su rey implica su tragedia como fin de la conquista y principio del coloniaje.
“La Conquista, escribe Eduardo Galeano en Las venas abiertas de América Latina, es la prolongación del reino de dios sobre la tierra”. Pero el Coloniaje, afirma Mariátegui, “es una empresa política y eclesiástica… El eclesiástico remplaza al evangelizador. Se impone la España de la Inquisición y del virreinato, y los frailes fundan la primera universidad de América organizando la educación a la par de la persecución de los infieles y de los herejes pero también la enseñanza de las artes, los oficios y los cultivos. Se importan semillas y animales domésticos y herramientas”.
Los jesuitas capturaron los secretos de los indígenas y además su historia, y los indios en los conventos encuentran protección del Santo Oficio de la Inquisición. Aparece el filántropo Padre de las Casas. En 1517 el P. Bartolomé de las Casas – de quien dice Jorge Luis Borges en su relato El Espantoso redentor Lazarus Morell – “tuvo mucha lástima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importación de negros que se extenuaran en los laboriosos infiernos de las minas de oro de las Antillas…”
“Los rituales suntuosos y el culto patético católicos, sirvieron para convencer a los indios de los planteamientos acerca de la creencia en un Dios abstracto, dice el peruano genial en uno de sus “Siete ensayos de la realidad peruana… En el lago Titicaca la virgen María encontró su santuario, presentándose así de esa forma la sustitución de los dioses inkaicos, por las efigies y ritos católicos. “Los indios veían al Sol resplandecer en el brillo de las lentejuelas de las capas doradas de los curas católicos cuando daban misa, y sin pereza les traían a las iglesias sus rebaños y cosechas, entre gritos de pánico. Los indios de toda América, también fueron conquistados por el boato católico, la historia eterna de los espejitos de Colón”.
Los misioneros no impusieron el Evangelio, reitera Mariátegui, sólo el culto, pero el paganismo aborigen subsistió bajo el culto católico. Concluye, que tanto en Perú como en México, se inscribieron muchos frailes en la lucha de Independencia y algunos se convirtieron en precursores y tribunos de la misma.
¿Pero al igual que a tantos criminales de la historia, cuándo será que el Tribunal Penal Internacional los convocara a juicio?… Averígüelo Vargas, ¿Vargas Llosa?




