¿QUÉ PASA CON LAS VÍAS 4G EN EL LLANO?


¿QUÉ PASA CON LAS VÍAS 4G EN EL LLANO?

Colombia, no se puede negar, ha ido progresando en obras grandiosas por su diseño, aventuradas por los riesgos y de alto costo por los presupuestos que allí se destinan. A esto debe corresponder un severo control, paso a paso, en la construcción, o sea, en ajustarse a los diseños de la estructura, la calidad de los materiales y el cuidado en la ejecución de las obras. Los ingenieros deben acreditar una experiencia avanzada con tiempo de trabajo y en obras de gran calado.
Por otra parte, la interventoría no puede perder de vista, ni un día, la marcha en ninguno de los aspectos. Deben controlar la ejecución física que marche en el tiempo asignado, sin retraso, la consecución de los materiales según los precios aceptados en el mercado, el adelanto día a día, semana por semana y mes a mes, según el cronograma aprobado. No puede haber concesiones en ningún aspecto de estos. La asignación de presupuesto y que esté al día, será una garantía para que no haya retraso. Lo mismo para el pago cumplido de honorarios y salarios y salud a los trabajadores e ingenieros de planta.
¿Qué ha pasado en Chirajara sobre la vía a Villavicencio? Se prenden con esto todas las alarmas en esta clase obras. ¿Qué pasó con cálculos en la sostenibilidad y resistencia de los materiales empleados? ¿Quedaron mal hechas las pruebas? ¿Son de probada calidad tales insumos? ¿Quedaron bien aprobados los planos y se están cumpliendo a cabalidad? Hay muchas dudas en estos momentos.
Si vemos que esto pasa en una obra que a todos está a la vista, ¿qué seguridad ocurrirá en otras de menos expectativa? Los colombianos rasos, ¿qué pensaremos cuando entren a funcionar estos puentes por donde pasarán camiones pesados y flujo alto de mulas cargadas y buses con pasajeros? Se empieza a dudar de la duración y seguridad en estas vías de tan alto costo. Las compañías de seguros deben estar pensando cómo van a asegurar la estabilidad de las obras, la seguridad de mercancías y de pasajeros.
Pero sobre todo, el desprevenido usuario empieza a pensar en su vida y la de sus familiares que tienen que pasar por estos viaductos. No se ha dado al uso y ya uno se derrumba. No se sabe cuál es el saldo de esto que suena a tragedia. ¿Es un fracaso en los cálculos de resistencia? ¿Todo se puede achacar a la solidez del terreno? No se obedecieron al pie de la línea los trazados de los planos? Vuelve la pregunta: ¿En dónde está la interventoría y el ojo de los ingenieros que dirigieron la obra paso a paso? ¿En dónde estuvo la falla?
Colombia toda tiene los ojos puestos en este momento en la vía a Villavicencio. Hay allí una buena cantidad (46 a la vista) de obras de gran inversión y tamaño. Se cae una muestra muy importante, ¿qué pasará con las otras? ¿Va a continuar el desgreño? Porque aquí todo el mundo está callado y agachado.
16-01-18 10:34 p.m.



