“Podemos construir ciudad entre las mujeres y hombres que no hemos perdido la capacidad de soñar. Nadie puede cortarnos las alas” Lucy Amparo Guzmán González
Palabras de Guido Germán Hurtado Vera, en el acto de entrega del aval del Partido Liberal para la Alcaldía de Santander de Quilichao a Lucy Amparo Guzmán González
La gran paradoja
Muchos de ustedes me habrán escuchado incansablemente repetir la siguiente frase. La ciudad es una gran paradoja, es una gran una contradicción. Y la pregunta que bien ustedes pueden hacerse o pueden hacerme es ¿y por qué una ciudad es una contradicción?
De un lado, está el simple hecho de que todos o casi todos preferimos vivir en ella, porque es el lugar donde se concentran las oportunidades de estudio, de trabajo, los grandes centros de salud, los espacios para la recreación, el deporte y la cultura.
Por otro lado, está la queja permanente de muchos ciudadanos acerca de cuán difícil es vivir en medio del tráfico congestionado por vehículos y motos o la cada vez mayor pérdida del espacio público o por vivir en medio de la pobreza o por la cada vez mayor contaminación ambiental o por sufrir todas las manifestaciones de criminalidad o por la cabalgante corrupción y en muchos otros casos por la inoperancia de los gobiernos locales.
Así que, la paradoja, la contradicción fundamental de la ciudad, consiste en aumentar las oportunidades individuales, pero al mismo tiempo genera amenazas a la calidad de vida colectiva.
Esta gran contradicción afecta a todas las ciudades del mundo. Ahora bien, no cabe duda de que algunas ciudades tienen mejores herramientas que otras para abordar los problemas colectivos, los problemas de las ‘polis’ modernas.
Gobernabilidad y Pacto Colectivo
La posibilidad de resolver las dificultades que afectan al conjunto de la comunidad suele llamársele gobernabilidad. Pero esta palabra de algún modo implica que aquellas dificultades colectivas deben o pueden resolverse exclusivamente desde el gobierno y sin duda, los gobiernos municipales, regionales o el nacional están para atender lo colectivo, lo de todos.
Sin embargo, la gobernabilidad no se agota en los gobiernos.
Primero, porque la gobernabilidad no siempre implica satisfacer las aspiraciones de los ciudadanos; también implica asegurar que sus insatisfacciones y conflictos se tramiten de modo pacífico, y esta es una función de los gobiernos, pero de la misma manera de los partidos y movimientos políticos.
Segundo, porque el Estado -que somos todos los ciudadanos de la nación colombiana- sólo puede existir y actuar en cuanto exprese una voluntad social, un pacto colectivo.
Y tercero, porque también la sociedad civil y el sector privado pueden y deben contribuir a resolver los problemas colectivos.
Es por ello, que ya hace más de 8 años, desde los proyectos políticos «Santander Cuenta Contigo» y «Santander A Grandes Pasos» venimos hablando e insistiendo en un pacto colectivo para nuestra ciudad.
Y este pacto colectivo y de gobernabilidad en la ciudad, en Santander de Quilichao lo hemos venido construyendo y cimentando desde dos niveles básicos, aunque deba reconocer que aún tenemos errores.
El primero, desde las redes de solidaridad que se expresan en las complejas relaciones de compadrazgo, vecindad o asociación en torno a determinados intereses comunes, por ejemplo: la educación, la salud, la vivienda, el agua potable, el saneamiento básico, las obras civiles, los desayunos escolares, la atención al adulto mayor, la recreación, la cultura y el deporte.
Segundo, desde una cultura ciudadana, entendida como el complejo de valores, actitudes y comportamientos que son trasmitidos a través de los canales de socialización: la familia, la escuela, los vecinos, los amigos, los medios de comunicación. Eso significa cultivar ciudadanos para el ejercicio de la democracia, ciudadanos dignos, responsables, solidarios en la construcción de una sociedad más justa y ecuánime.
Es por lo anterior que si no hay pacto colectivo y gobernabilidad por Santander de Quilichao, en realidad no habrá ciudad, más bien lo que existirá será un feudo, un campamento, un cementerio. Refrendo, pero no una ciudad.
La solidez o precariedad de este pacto colectivo está en la base de lo que desean sus ciudadanos, en los sueños colectivos y a su vez en toda la gestión que una administración municipal, un gobierno local quiera hacer por ellos.
Lo colectivo y la gobernabilidad (es decir, todos nosotros y los gobernantes) son el presupuesto básico y fundamental para que la ciudad funcione como tal.
La primera mujer que presenta su nombre a una elección popular en Santander de Quilichao
Por todo lo anterior que me ha correspondido el honor de presentar a la comunidad Quilichagueña a la doctora Lucy Amparo Guzmán González como la candidata a la Alcaldía de Santander de Quilichao para el periodo 2011-2014. La primera mujer que presenta su nombre a una elección popular.
De familia oriunda de Quilichao. Su madre, como la misma Lucy lo afirma, una mujer como ninguna, valiosa que con su trabajo y tesón logró que ella y su hermana estudiaran, fuesen profesionales y que no sólo cumplieran con sus deberes sino que al entregar el corazón en sus quehaceres cotidianos marcaran la diferencia. Casada con Omar Martínez, su compañero de luchas y más luchas, unión de la cual nacieron dos hermosos niños, Esteban y Laura, de 8 y 6 años respectivamente.
Estudió Odontología en la Universidad Nacional de Colombia. Se graduó en 1996, en el que inició su año rural en Mondomo. Después, trabajó en Puerto Tejada en una Empresa Solidaria de Salud, un equipo extramural que le permitió conocer el norte del Cauca. En el 1998 comenzó a trabajar en la Dirección Departamental de Salud del Cauca como coordinadora de proyectos de articulación entre el Plan de Atención Básica y (escúchese bien) gestionando recursos de orden internacional.
En el 2001, regresó al municipio de Santander a trabajar en el Plan de Atención Básica y en marzo de ese año la nombraron como directora del Hospital de Corinto, un municipio de condiciones económicas poco favorables que no había implementado políticas de salud pública. En el 2002 la nombran directora encargada del Hospital de Miranda, el cual estaba «totalmente quebrado». Magia o gestión, porque hoy son dos de los hospitales más rentables del Departamento, creo que Gestión, esa es su impronta, su sello personal.
En el 2004, en la administración de Carlos Julio Bonilla Soto es nombrada Secretaria de Salud, adonde llega y encuentra una Secretaria constituida que le permitió adelantar la edificación de políticas públicas en infancia, juventud, adulto mayor, seguridad alimentaria, entre otras, con un enfoque integral, interdisciplinario.
Nombrada después Gerente de Quilisalud ESE. la encuentra con un presupuesto de 900 millones de pesos y un déficit presupuestal, con una prestación de servicios muy baja, entre otras razones por falta de personal, un equipo de más o menos 30 personas; allí tomó la decisión de fortalecer la parte financiera como la parte de prestación de servicios de salud y logró en el 2007 que esta fuera elegida para la prestación de servicios de salud. Hoy tiene un prepuesto de 4.500 millones de pesos, 120 personas trabajando. Implementó y mejoró la política pública del adulto mayor, que tiene una cobertura de 1.600 abuelos urbanos y rurales en el municipio. Otro proyecto denominado Escuela saludable, presente en 70 escuelas del municipio. Otro de Salud Oral que logró entregar 20.000 kits con el apoyo de la empresa privada y cubrir a más de 7.000 niños.
Hoy tenemos un pacto colectivo para llevar a Lucy Amparo a la Alcaldía de Santander de Quilichao. Subrayo, lo hago una vez manifiesto: la solidez o precariedad de este pacto colectivo está en la base de lo que desean los ciudadanos, en sus sueños y a su vez en la gestión que una administración municipal, un gobierno local quiera hacer por las mayorías.
Este es un proyecto político sólido que consiste en que la base de toda política pública y de gestión de la ciudad es un ejercicio colectivo. De esta manera se ha creído que la consolidación de lo público «lo de todos», es una tarea de largo aliento y un camino donde cada paso que se dé invita y facilita el paso siguiente.
Por ello los convoco a todos y a todas a que cerremos filas en torno a nuestra candidata. Los emplazo a trabajar con decisión para que el próximo 30 de octubre sigamos construyendo la ciudad de todos, la ciudad de nuestros sueños, la ciudad de grandes oportunidades de vida digna.
Fotos: David Luna
Leer más…








