PEDRO PARAMO


No soy crítica. Soy lectora.
Hoy les vengo a hablar de lo que me dejó…
PEDRO PARAMO
Juan Rulfo

Todos tenemos nuestros muertos, a algunos de ellos no los dejamos descansar porque aún no les perdonamos el dolor de su partida.
En Comala ninguno fue perdonado y todos de alguna manera culparon a Pedro Páramo, el único muerto que desde su purgatorio sigue mandando sobre el pueblo, porque todo lo que recuerdan tiene que ver con él.
Escrito en 1.955 por Juan Rulfo, mexicano, quien con solo dos obras inmortalizó su nombre en las listas de los libros que se deben leer antes de morir y el reconocimiento como uno de los grandes maestros de la narrativa hispanoamericana del siglo XX.
De este pequeño libro siempre salieron dos perros huesudos y rabiosos que permanecen en la portada, a reclamarme su lectura, no sabía qué esperar de él porque ese par de canes desfigurados antes de iniciar el libro, no causan buena impresión. Pero una vez abierto, superada la furiosa carrera canina de la edición de bolsillo, solo es deleitarse, saborear el lenguaje más dulce sin ser empalagoso, es suave y con descripciones que vuelves a leer, una y otra vez, porque te hacen sentir su belleza mientras te cuentan la historia de los que viven en Comala.
Es una buena lectura, te transporta a un pueblo creado por su autor, sientes su calor, caminas por sus calles, hablas con gente que desaparece y luego, en cualquier conversación, escuchas lo que dicen de ellos. Maneja un buen ritmo, cambia la narración entre un personaje y otro sin perderte, tiene una mezcla mágica de misterio y realidad, un lenguaje cuidado casi poético, es merecedor de todos los reconocimientos que ha ganado su autor y sobretodo, es merecedor de ser leído y jamás olvidado, para que dure por siempre, como los muertos de Comala.



