Otro ataque a la Libertad de Expresión en el Cauca


Otro ataque a la Libertad de Expresión en el Cauca
Las directivas de la emisora Radio Súper Popayán expidieron hoy un comunicado en el cual se informa que la organización periodística con más de treinta años de ejercicio en la ciudad de Popayán, capital del departamento del Cauca, sufrió el martes primero de octubre de 2019 un atentado contra la libertad de expresión y la libertad de prensa, cuando sujetos armados intentaron silenciar el medio de comunicación al robarse el “enlace”, un equipo que permite la reproducción de la señal sonora.
Los delincuentes llegaron a la zona de transmisores de Radio Súper Popayán en el barrio El Uvo y se llevaron el equipo necesario para sus emisiones en una camioneta Mercedes Benz – Clase GLE.
El director de noticias, Yinner Bravo, explicó a Proclama del Cauca que consideran que no se trata de un robo común, pues los hombres solo tuvieron la intención de llevarse el “enlace”, equipo que ante su ausencia saca del aire a la emisora.

“No les interesó otros elementos de cómputo, electrodomésticos y de valor que hay en el sitio”, señaló.
Además, denunció que para que les abrieran las puertas antes de reducir a quienes cuidan, se identificaron como integrantes de “La Monitora” antigua unidad del Ministerio de Comunicaciones que operaba en Colombia. “Uno de ellos usaba un chaleco falso con logos de Radio Súper y llegaron al sitio y salieron de él en una camioneta de alta gama cuya descripción quedó en un video de una cámara de seguridad que está en poder de las autoridades”.
La Emisora hizo un llamado a la Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP, y a los organismos competentes como la Misión de Observación Electoral, la Unidad Nacional de Protección, la Defensoría del Pueblo, Ministerio del Interior, Fiscalía General y las autoridades de la región para que se adopten las medidas necesarias al considerar que la acción obedece a una intención de silenciar la emisora en medio de la campaña electoral.
“Confiamos en que las investigaciones que adelanten las autoridades permitan en el menor tiempo posible capturar a los responsables y conocer sus reales intenciones”, señaló Yinner Bravo.
La emisora volvió al aire, pero la organización expresó que teme nuevos hechos que afecten a su personal administrativo, periodístico o técnico.
Antecedentes
Es pertinente recordar que nueve periodistas de Pasto fueron amenazados el pasado jueves 26 de septiembre, cuando recibieron un panfleto firmado por las Águilas Negras. Entre los periodistas afectados están el director del Periódico Punto, Francisco Terán; el director de Nariño Noticias, Miguel Ángel Villarreal; la corresponsal de Canal Uno y CM&, Lorena Caicedo y la corresponsal de Radio Nacional de Colombia, Natalia Cabrera.
Al respecto, la FLIP informó que “en lo corrido de este año la Fundación ha registrado once ataques a la prensa ocurridos en el departamento que han afectado a 20 comunicadores, entre los cuales está el periodista de Samaniego Stereo, Libardo Montenegro, quien fue asesinado el 11 de junio de 2019”.
Por otra parte, es concerniente recordar también que la periodista Vicky Dávila igual que directivos de Proclama del Cauca han recibido en los últimos días amenazas y ciberacoso a través de redes sociales.
En estas circunstancias, la FLIP solicitó a la Fiscalía General de la Nación que investigue con celeridad estos hechos y sancione a los responsables. “Las sanciones judiciales en este tipo de situaciones son un precedente importante que contribuye a disuadir la ocurrencia de nuevas violencias contra la prensa”, sostuvo la FLIP.
Adicionalmente, “la Fundación hace un llamado a todos los funcionarios públicos y candidatos a cargos de elección popular para que manejen un discurso favorable hacia la prensa que contribuya a garantizar la labor periodística. Y para que rechacen todo tipo de violencia contra la prensa. Sobre esto, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH en su informe anual de 2010 señaló que “una medida de protección simple pero sumamente eficaz consiste en que las más altas autoridades del Estado reconozcan de manera constante, clara, pública y firme la legitimidad y el valor de la labor periodística, aun cuando la información difundida pueda resultar crítica, inconveniente e inoportuna para los intereses del gobierno”, ratificó en su oportunidad la FLIP.



