NUEVA VISIÓN DE LA INDEPENDENCIA


De una buena legislación nace la perfección.
No había permanecido Colombia, ajena a nuevas visiones sobre el proceso separatista que inicio hace 205 años de la independencia de Colombia; proceso histórico que permitió la liberación de nuestro país del imperio español. Todo ello debe ser repensado, replanteado dejando a un lado imaginarios independentistas de delirante gloria que automáticamente llevan a un horrible proceso tanto oculto como inventado. Sin embargo hoy es claro que lo que sucedió este día no fue un hecho espontáneo, fue algo que caracterizó una vida política colonial, la consecuencia de varias circunstancias, positivas y negativas para el presente y futuro de una nueva Colombia.
Nacieron nuevas agrupaciones con propósitos de una mente enfocada a conquistar, geniales o no, solo simples y sencillos aventureros lograron tal vez una diferencia patriótica. Los primeros conquistadores recibían la posesión de las tierras como recompensa por haberlas conquistado para el rey, pero la verdad es que no era recompensa, era ya de ellos, les pertenecía desde el momento de conquista; el monarca las concedía con expresa indicación de que había que tratar bien a los indígenas, no robarles sus propiedades y no abusar de ellos, y esas órdenes se repetían en cada contrato y normas creadas por el rey.
La independencia de Colombia no fue totalmente una independencia ya que continuaríamos bajo los reglamentos de Fernando VII (Rey de España; último monarca representante del absolutismo en ese país), inició con una guerra contra la Francia invasora y lograda esa meta, degeneró una guerra civil entre absolutistas (sistema político en el que se confiere todo el poder a una sola persona o grupo) y constitucionalistas; ese conflicto se refleja en la lucha sostenida contra los disidentes Americanos, en ocasiones en el factor determinante. Colombia existiría en una continua extensión de una inmensa pero subdesarrollada monarquía, tan solo con una etapa comercial de intermediación entre la riqueza americana y el industrioso trabajo de otras naciones europeas.
Este paso por la historia nos muestra cómo los nuevos colonizadores se apropian de nuestras tierras, de una u otra forma mostrándose generosos con nosotros, “obsequiándonos” lo que ya es nuestro; la independencia fue justa y propicia, puesto que estábamos bajo un reglamento de opresión sin derecho a la libertad de opinión ante los gobernantes; esta nueva etapa del siglo XXI relativamente no ha cambiado nada, simplemente fue el dejar de lado a una monarquía extranjera y dar un nuevo implemento a una oligarquía local siguiendo con el modelo de vasallaje hasta ahora, no nos gobiernan los españoles pero nuestro gobernantes son igual o infames ; estas nuevas voces de mando ya sea presidente, alcalde… son en realidad diferentes cuerpos pero siguen siendo las mismas palabras, ¿dónde está el cambio y nuestra independencia?, si sólo hacemos lo que relativamente nos conviene, ¿por qué no pensar en conjunto para beneficio de todos y no de unos?




