“No es tu culpa, pero sí tu responsabilidad”: un llamado a desmontar el machismo en Colombia

“No es tu culpa, pero sí tu responsabilidad”: un llamado a desmontar el machismo en Colombia.
Redacción Bogotá – Por: Carlos Villamil.
En un llamado directo, pedagógico y profundamente político, la representante a la Cámara Olga Lucía Velásquez puso en el centro del debate público una verdad incómoda pero urgente: la violencia contra las mujeres y el deterioro de la salud mental no son hechos aislados, sino el resultado de una estructura social machista y patriarcal que se reproduce a diario mediante falsas creencias normalizadas.
Durante el evento “Date cuenta”, Velásquez fue enfática al señalar que las mujeres no son culpables de la violencia que viven, pero sí existe una responsabilidad colectiva de tomar conciencia, identificar y desmontar los patrones culturales que perpetúan el maltrato, el silenciamiento y la desvalorización de la mujer.
“No es tu culpa, pero sí es tu responsabilidad hacer conciencia de esos machismos y comportamientos que te afectan, que generan violencia y socavan tu autoestima”, afirmó.
La congresista insistió en que esas falsas creencias —frases, ideas y estereotipos arraigados— constituyen las raíces de una sociedad que necesita transformarse desde lo individual hasta lo colectivo. En ese proceso, subrayó, cada persona debe asumirse como agente de cambio, no solo en su vida, sino en su entorno familiar y comunitario.
La Ley de Salud Mental: del papel a la acción
Velásquez recordó que Colombia ya cuenta con la Ley de Salud Mental, sancionada el pasado 25 de junio, y que el reto ahora no es normativo sino operativo: implementar la ley en los territorios.
En ese sentido, explicó que la norma contempla la creación de agentes comunitarios de salud mental, una figura clave para la alfabetización emocional, la prevención de violencias y el fortalecimiento del tejido social. Actualmente, se avanza en procesos de capacitación y se espera el protocolo oficial del Ministerio de Salud para iniciar la certificación.
“Todas y todos vamos a alfabetizarnos en salud mental. Es una responsabilidad de la familia, de la comunidad y de la sociedad”, sostuvo.
Hombres y mujeres: una construcción colectiva
Uno de los mensajes más contundentes del encuentro fue el llamado a que los hombres participen activamente en estos procesos de formación. Para la representante, este no es un debate de bandos ni de géneros enfrentados, sino una construcción colectiva donde la corresponsabilidad es ineludible.
“No es allá los hombres y aquí las mujeres. Todo está entrelazado: salud mental, violencia, machismo”, señaló.
Velásquez también advirtió que las mujeres deben revisar si, consciente o inconscientemente, están reproduciendo patrones machistas, mientras que los hombres deben asumir un rol activo en su transformación personal y social.
Romper el silencio: denunciar, poner límites, sanar
El evento cerró con un mensaje claro y sin matices: callar no es una opción. Frases como “los hombres no lloran”, “por vestirse así le pasó lo que le pasó” o “las mujeres se enamoran con el oído” fueron señaladas como expresiones violentas que normalizan el abuso y dañan profundamente la autoestima femenina.
La invitación final fue a hablar, expresar emociones, denunciar y poner límites, entendiendo que aguantar no es fortaleza y el silencio no protege.
“No es hora ni de callar ni de aguantar”, concluyó la congresista.










