Las autoridades ancestrales del territorio de Sa’t Tama Kiwe, en el municipio de Caldono, emitieron sentencia tras el crimen de la niña Karen Meliza Menza Caviche, de 11 años, cuya desaparición había sido reportada el 3 de diciembre de 2025. La decisión fue adoptada en asamblea extraordinaria realizada el 8 de enero de 2026, con participación de los seis resguardos indígenas del territorio.
El proceso se activó luego de 25 días de búsqueda emprendida por la familia y la comunidad. El 28 de diciembre de 2025 fueron hallados restos óseos y prendas de vestir en zona montañosa de la vereda Santa Elena, identificados por la madre como pertenecientes a la menor. Con base en estos hechos, las autoridades adelantaron el juzgamiento conforme a la ley de origen y los procedimientos del atxahn.

La asamblea declaró responsable a Marino Perdomo, comunero residente en Santa Elena, por la muerte de la niña. En aplicación del remedio ancestral, se ordenó su aislamiento por 50 años en la penitenciaría de San Isidro, en Popayán. Asimismo, fueron declarados responsables por omisión los comuneros Jaime Campo Caviche y Jaime Campo Puyo, quienes deberán cumplir un proceso de armonización por 10 años en un centro dispuesto por la autoridad indígena.
La sentencia incluyó la realización de rituales de armonización para la sanación del territorio y de la comunidad, con participación del consejo de mayores y de las autoridades ancestrales, conforme a la orientación espiritual y normativa del pueblo Nasa. También se dispuso la continuidad de los pasos del atxahn para la protección de la vida en Sa’t Tama Kiwe.
Las autoridades señalaron que la decisión se adoptó en medio del dolor colectivo que deja la pérdida de una menor y el impacto causado en su familia y en la comunidad. El fallo busca restablecer el equilibrio del territorio y salvaguardar la vida, de acuerdo con la jurisdicción especial indígena y la ley de origen.