Red de Medios Proclama del Pacífico Noticias
En la sociología de la historia, se acepta que Colombia es un país de regiones, formadas a partir de las rutas de conquista y colonización; fisiográficamente coincidentes con las cuencas, cordilleras, mesetas y valles.
La historia de los siglos XVIII, XIX y parte del XX del departamento del Cauca, se caracterizó por personajes y pugnas, con intereses diversos, que no eran más que la representación de una cierta forma de lucha de las regiones.
El centro de la provincia del Cauca, concentró su esfuerzo en conservar el manejo político y burocrático heredado de la colonia, mientras provincias como Nariño propendían por su autonomía, el Valle por su desarrollo económico y Antioquia por su expansión colonizadora. Hoy se pueden evaluar los resultados.
La geografía del Cauca, a la vez permitió la conformación de regiones: la Costa del Pacífico, la Zona Norte, el Oriente, el Macizo, la Zona Sur, el Centro; todas con sus expresiones culturales, sus etnias, sus actividades, sus problemáticas y sus posibilidades en perspectivas.
Había una tradición por cierto estratégica, por medio de la cual se pretendía integrar las diversas zonas poblacionales del departamento mediante la participación de representantes de estas regiones en las entidades públicas y aún en sectores privados.
Así se daba oportunidad a muchos profesionales y así se formaron inclusive las representaciones políticas, los espacios de los movimientos sociales y se afianzaron muchas expresiones culturales.
Por estos peldaños, las comunidades hacían escaleras para buscar inclusión en los planes y programas de inversión de los gobiernos centrales, dándose una especie de participación básica, por la sensación de congruencia en las decisiones que se tomaban.
Desde hace algún tiempo, en especial los jóvenes líderes de provincia, no tienen espacio en estas instancias, no hay promoción.
De esta forma se vulnera uno de los fines esenciales del Estado: “Facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la nación”; se lesiona su magnitud pluralista que incluye su gran diversidad étnica y cultural tal como lo dispone el artículo 7° de la Constitución Política.
No se encuentra de manera seria, una justa representación de las regiones caucanas en el concierto departamental, así como tampoco, una significativa presencia de obras públicas sociales; por el contrario, el deterioro creciente de todo el conjunto de la red vial y la mala calidad en los servicios como la salud, afectan de manera grave la precaria calidad de vida.
En el gabinete departamental y en las vicerrectorias de la Universidad, para solo referirnos a dos entidades de gran significación para los caucanos, no hay una verdadera y concreta representación de las regiones.
¡Así no funciona la democracia!, afectándose la convivencia y la posibilidad de por lo menos soñar lo que podría ser el futuro del departamento que en la actualidad es el más pobre y más robado de Colombia.