Mercaderes, el costo de gobernar mal y la disputa del poder

Por: El Telescopio Político
En Mercaderes, la campaña de 2027 ya empezó, aunque todavía no haya afiches en cada esquina ni discursos en tarima. El municipio entró en ese tiempo silencioso en el que los nombres se miden, las alianzas se tantean y los aspirantes calculan si el ambiente les alcanza para llegar vivos a la contienda.
Pero esta vez la pelea local no se moverá sola. La llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia de la República reconfigura el mapa político del país y abre una nueva disputa por los poderes territoriales. La derecha, instalada ahora en la Casa de Nariño, no llegará solo a gobernar desde Bogotá: también buscará alcaldías, concejos, gobernaciones y asambleas en 2027.
En el Cauca ocurre una paradoja política. La izquierda tuvo un peso importante en la elección presidencial dentro del departamento, pero el poder nacional quedó en manos de un proyecto de derecha. Esa tensión marcará buena parte de las campañas locales. Los candidatos ya no solo tendrán que medirse por su nombre, su gestión o su maquinaria; también deberán ubicarse frente al nuevo gobierno nacional.
Mercaderes no será la excepción. En un municipio del sur del Cauca donde pesan las organizaciones sociales, los liderazgos comunitarios, las casas políticas tradicionales y las nuevas aspiraciones independientes, el 2027 será una disputa por el relato del poder local.
El actual alcalde, Edilson Gómez Balanta, llega a este tramo con una carga política difícil de esconder. En distintos sectores del municipio hay inconformidad por promesas pendientes, obras que no terminan de responder a las expectativas ciudadanas y una gestión que no ha logrado conectar con buena parte de la comunidad.
A eso se suma una relación áspera con voces críticas y con sectores de la prensa. Pero en democracia, ni el poder local ni la incomodidad del gobernante pueden silenciar el escrutinio público. La prensa observa, pregunta y opina, porque los ciudadanos tienen derecho a conocer cómo se mueve el poder antes de volver a votar.
En ese tablero, Gómez Balanta parece moverse en dos carriles. Por un lado, estaría mirando hacia Andrés Melo; por el otro, hacia José Andrés Díaz Rodríguez. La jugada no es menor. Cuando un gobierno llega desgastado al final del periodo, su respaldo puede ser más una carga que una bendición. Hay apoyos que suman votos y otros que trasladan costos.
José Andrés Díaz Rodríguez aparece como una figura con recorrido, pero también con sombras políticas y administrativas que no pasarán inadvertidas. Su elección como director general de Corponariño para el periodo 2024-2027 fue anulada por el Consejo de Estado. Además, durante su paso por esa entidad quedaron cuestionamientos sobre contratación que deberán ser explicados con claridad si decide pedir el voto en Mercaderes.

Andrés Melo, gerente de EMPOMER y exconcejal, tiene a favor el conocimiento del municipio y una estructura política heredada. Es ingeniero civil y fue concejal entre 2020 y 2023. Sin embargo, su eventual aspiración también tendría que responder por un asunto básico para la vida diaria: el agua. Aunque se habla de mejoras en el servicio, la intermitencia sigue siendo una realidad que golpea a la población.

Camilo López Pérez representa otra orilla. Es un liderazgo social del CIMA, con reconocimiento en sectores comunitarios y del Pacto Histórico. Su nombre tomó mayor fuerza después del ataque armado ocurrido en mayo de 2026 contra una comitiva política en Canto Llano, Mercaderes. Su reto será convertir la legitimidad social en una propuesta amplia, capaz de hablarle no solo a las bases organizadas, sino al conjunto del municipio.

Edgar Daza entra a la conversación como una carta joven, técnica e independiente. Con 30 años, formación académica en ciencias y especialización en gestión pública, ha mostrado experiencia administrativa en Mercaderes y Almaguer. Su hoja de vida registra programas, proyectos y gestiones en alumbrado público, cultura, deporte, soluciones fotovoltaicas y regalías. Si logra sostener independencia real y estructura territorial, puede ser una sorpresa seria.

Franklin Pinta no es un nombre menor. Actual concejal, exinspector de Policía y Tránsito, fue segundo en las elecciones anteriores con 2.631 votos. Hoy encarna la oposición en el Concejo Municipal. Su desafío será demostrar que el voto de protesta puede transformarse en una alternativa de gobierno con programa, equipo y capacidad de ejecución.

La pregunta de fondo es si Mercaderes votará por continuidad disfrazada, por revancha política, por estructura tradicional, por liderazgo social o por una propuesta capaz de ordenar la casa.
El 2027 no está lejos. Después de la presidencial de 2026, la lucha real se traslada a los municipios. Allí se juega el poder que toca la vida diaria: el agua, las vías, la seguridad, la contratación, el campo, la cultura, el empleo y la relación entre gobernantes y ciudadanía.
Los aspirantes ya se están moviendo y la ciudadanía también empieza a pasar factura. En política, los gobiernos no solo terminan cuando entregan el cargo; muchas veces terminan antes, cuando la gente deja de creerles.
El Telescopio Político seguirá mirando.



